Aunque parezca increíble, una semana más debo ocuparme de la falta de ejemplaridad de algunos personajes públicos cuya conducta debería ser mucho más que modélica. En esta ocasión, el triste protagonismo les ha correspondido a las hijas del Rey emérito y hermanas del actual jefe del Estado: las Infantas Elena y Cristina. Ambas recibieron, lo sabe ya España entera, la vacuna contra la Covid-19 durante la segunda semana de febrero, en el curso de una visita a su padre en Abu Dabi.  

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