Es la ventaja que tiene el ir por la vida no atendiendo a las etiquetas que otros se han apresurado a poner a toda persona, hombre o mujer, que transite hoy por los circuitos de la política, que nada ni nadie impide a quien ignora el afán estabulador de esta sociedad nuestra actuar con la plena libertad que le otorga su libérrimo criterio.

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