Quien diga que la Transición política española fue un modélico proceso que se culminó pacíficamente dice la verdad. Pero quien diga que la Transición se culminó sin muertes miente muy gravemente. Hubo sangre. Mucha sangre.

Para poder acceder a este y otros contenidos debes de ser suscriptor.

Opciones de suscripción

¿Todavía no estás seguro? Consulta aquí todas las ventajas de suscribirte a El Independiente.

¿Ya eres usuario Premium?

Identifícate