No hace mucho y con una visión ciertamente pesimista, me hablaban del horror que era el mundo a nuestro alrededor. Me hablaban del lado oscuro del ser humano y de cómo no existía solución, no en vano la historia de la humanidad estaba llena de atrocidades. Para ilustrarlo, utilizaban registros literarios más o menos verídicos, pero si ejemplificantes: desde Abel y Caín en la Biblia a Lady Macbeth en Shakespeare.

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