Tras el torrente de Aldama, le tocó el turno a Koldo García. El asistente del ministro Ábalos se presentó ante el Tribunal Supremo como un buen hombre dispuesto a hacerle un favor a todo el mundo, un pedazo de pan.

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Bajó el nivel de la trama hasta límites grotescos. Hemos pasado de apuntar a Pedro Sánchez como la X de una organización de altos vuelos dedicada a delinquir no sólo para enriquecerse, sino para financiar al PSOE y a la Internacional Socialista, a un grupo de inocentones que se dejaron embaucar por un tipo listo y sin escrúpulos.

Koldo no sólo le compraba las medicinas y el tabaco al ministro, sino que le buscaba piso a su querida y le proporcionaba coartadas para que su ex mujer no se enterase de nada. Tampoco sabía que Jésica no iba a trabajar; él creía que teletrabajaba. Respecto a Claudia Montes (ex miss Asturias), el asistente encontró normal que el ministro le buscara un trabajo y justificó que él mismo se preocupara porque no la estaban tratando bien en el sitio que le habían buscado.

¿Las mascarillas? Todo el mundo buscaba mascarillas cuando irrumpió el Covid-19. Todos les pedían mascarillas y él, con su instinto innato de ayudar, se prestó a ello sin hacer preguntas. ¿Por qué le tocó la lotería a una empresa llamada Soluciones de Gestión, de su entonces amigo Víctor Aldama? No lo sabe. Como tampoco recuerda que su amigo se embolsara 6 millones de euros en comisiones. Él sólo pensaba en ayudar.

Ha negado que recibiera en negro 10.000 euros todos los meses de la caja B de Aldama, como también el regalo de una moto, un todoterreno y un tratamiento de fertilidad para su esposa. Da a entender que lo que hacía, llamar a unos y a otros, poner en contacto a Aldama con jefes de gabinete.. lo hacía por su afán de ayudar. Nunca cobró un duro por ello.

Respecto a su jefe, se ha deshecho en halagos. Ábalos siempre le correspondió con afecto a su disposición de servicio: "Trabajaba mucho y se conformaba con poco" (bueno, las putas, el chalé de Cádiz... minucias). También habló de su colaboración con la Guardia Civil en la lucha contra el terrorismo, no sólo etarra, sino yihadista. ¿Cómo es que todavía nadie ha propuesto un monumento para el aizkolari de Baracaldo?

Se ve que las defensas de Koldo y Ábalos han decidido coordinar sus estrategias y evitar encontronazos entre ambos.

El asistente de Ábalos ha contradicho lo declarado por el ex gerente del PSOE: el partido le abonó billetes de 500 euros

Aunque en alguna entrevista en un medio de comunicación Koldo amenazó con apuntar muy alto (hasta los mismísimos Pedro Sánchez y Begoña Gómez), ante el tribunal su relación con el presidente se ha esfumado. Con el Pedro candidato de las primarias, con ese sí que tenía trato, pero después de llegar a la presidencia ya no volvió a hablar con él. Ni siquiera, dijo, tiene su teléfono, porque, si no, le habría llamado para que le echara una mano.

Sin embargo, este buen hombre (el "grandullón" le llamaba Aldama) ha deslizado a preguntas de su abogada una declaración que es pura dinamita contra el PSOE. Letizia de la Hoz le preguntó si alguna vez había recibido reembolsos del partido en billetes de 500 euros, a lo que él ha contestado sin inmutarse: "Sí, algunos, sí".

Recuerden que la UCO, en las conversaciones grabadas a la trama, incluidas en el informe patrimonial sobre Ábalos, atribuía un significado muy concreto a la palabra "chistorra": era el sobrenombre con el que se referían los acusados a los billetes de 500 euros.

Cuando compareció ante el tribunal el pasado 22 de abril el ex gerente del PSOE, Mariano Moreno Pavón (ahora atrincherado en la presidencia de la empresa pública Enusa, con un sueldo de 254.000 euros), el fiscal le preguntó si el PSOE pagaba o reembolsaba gastos con billetes de 500 euros ("chistorras"), a lo que respondió con rotundidad: "Nunca pedimos billetes de 500 euros, ni de 200 euros, ni de 100 euros. Así que no es posible que hayamos dado esos billetes". Moreno Pavón explicó que el PSOE paga casi el 95% de sus gastos por transferencia y que los billetes que pide al banco para abonar gastos en efectivo son siempre de valor más pequeño, porque la ley antiblanqueo limita ese tipo de abonos a un máximo de 1.000 euros.

Es decir, que o bien miente Koldo, o bien mintió Moreno Pavón.

El tema es muy relevante porque el PSOE no puede demostrar que recibiera de forma legal -del banco- billetes de ese valor facial. Por lo tanto, si en la sede del PSOE había billetes de 500 euros ("chistorras") eso quiere decir que ese dinero procedía de un origen ilícito. Normalmente, las mordidas siempre van en billetes grandes, para que su transporte sea más manejable.

La afirmación de Koldo daría verosimilitud a la declaración de Carmen Pano, que declaró ante el mismo tribunal que ella personalmente llevó 90.000 euros en dos entregas a la sede del PSOE en Ferraz.

En este juicio no se dirime si el PSOE se financió ilegalmente, asunto que instruye el juez Ismael Moreno en la Audiencia Nacional, en una causa por ahora secreta. Pero todo lo que se diga aquí será tenido en cuenta allí.

Probablemente, con mucha menos alharaca, la declaración de Koldo García le ha hecho mucho más daño al PSOE que todos los fuegos artificiales que disparó Víctor de Aldama.