A las 10.15 horas de la mañana de este jueves, Koldo García Izaguirre se ha acercado a la mesa situada en el centro del Salón de Plenos del Tribunal Supremo con dos carpetas desbordadas de papeles, una libreta y un bolígrafo. Según han precisado fuentes de su defensa a El Independiente, llega a la sesión preparado y "con ganas de hablar". Es el día en que declara como acusado en el juicio del 'caso mascarillas', que entra ya su recta final.
El "hombre para todo" del exministro José Luis Ábalos ha adoptado un tono tranquilo, casi pedagógico, pero las manos le traicionan. Le tiemblan ligeramente y, cuando se da cuenta, las ancla en el bolígrafo. "Mi forma de ser puede ser un poco tosca, pero prefiero ser tosco y sincero", ha advertido nada más empezar, y la Sala ha dado paso al interrogatorio del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón.
El fiscal intenta acotar, pero Koldo se expande. "No se preocupe, que le voy a contestar a todo", le ha dicho. Su relato salta de un asunto a otro, se pierde en matices. También le fallan las fechas. "No las sé exactamente", "no se las puedo decir". El fiscal Anticorrupción aprieta. "Pues le voy a refrescar la memoria", le ha dicho en dos ocasiones. Koldo se lo agradece en ambas, pero en la segunda el tono cambia. "Refrescar la memoria siempre viene bien". Esta vez no hay sonrisa de Luzón. "No me interpele", le corta.
Esa tensión ha ido escalando hasta desembocar en un encontronazo directo. "Se lo suplico, déjeme terminar", le pide Koldo, visiblemente incómodo por las interrupciones, antes de recriminar también el gesto del fiscal: "Con esa sonrisa con la que me mira...". El clima se endurece especialmente al abordar el chalé de La Alcaidesa (Cádiz), presunta contraprestación vinculada a Ábalos. Koldo evita entonces la mirada de Luzón y empieza a dirigirse directamente al tribunal en sus respuestas.
El pulso termina de estallar cuando la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, interviene para protestar. El fiscal lo recrimina de inmediato. "En 35 años de ejercicio no me ha ocurrido que un letrado o letrada me interrumpa en mitad de una pregunta. Llevo todo el juicio soportándolo", ha espetado Luzón, visiblemente molesto.
Afirma que Aldama le presentó a Jessica
Koldo ha comenzado su declaración reconstruyendo su llegada al entorno del exministro. Conoció a Ábalos en un mitin en las primarias de Pedro Sánchez, después comenzó sus primeros encargos como conductor del PSOE, iba haciendo recados menores. "Le compraba tabaco", resume. Tras la llegada del exdirigente socialista al Ministerio de Transportes, pasa a ejercer como asesor personal en el gabinete, compaginándolo con labores en el partido. Su principal cometido era "quitar trabajo" a un Ábalos "que trabajaba mucho". "Mis funciones eran ayudarle en todo lo que podía", ha defendido.
También se ha remontado al inicio de su relación con Víctor de Aldama en 2018. Como ya hizo el propio empresario el día anterior, sitúa el origen en su hermano Rubén, escolta en el Ministerio. Empiezan "hablando de fútbol", aunque para Koldo este deporte "está ahí por estar". Él es de rugby. Meses después conoce a Víctor. "Y acabamos entablando relación", ha admitido.
El primer bloque del interrogatorio del fiscal —que ha durado algo más de dos horas— se ha centrado en la expareja de Ábalos, Jéssica Rodríguez. Koldo ha precisado que fue el empresario quien se la presentó, y que posteriormente la ayudó a encontrar alojamiento porque "quería un piso para compartir la vida con Ábalos". Del pago de ese alquiler se hizo cargo el socio de Aldama, Alberto Escolano.
Cuando el socio de Aldama deja de pagar el piso, Koldo ha admitido que desconoce el porqué. "Lo que sí que puedo decir es que Ábalos sufría la presión de esta señorita", ha manifestado. Por ello, fue él quien asumió entonces parte de los gastos. "Le pedí a mi pareja que sacara el poco dinero que teníamos en la cuenta de mi hija", dice. También recurrió a su hermano Joseba. En el banquillo, Ábalos baja la mirada.
El fiscal cambia de bloque y aprieta con la contratación de Jessica en Ineco, que la investigación judicial tilda de 'enchufe'. Koldo reconoce haber movido el currículum, pero al igual que "muchísimos otros": "Solo pregunté cuál era el protocolo". Sí admite que acompañó a Jessica a la entrevista, que llamó para retrasar la cita y que la acompañó él mismo. El encuentro sale bien y contratan a la expareja de Ábalos. "Estaba nerviosa. Yo pensaba que iba a teletrabajar", ha justificado, pero Luzón no ha comprado el relato. "¿Desde la universidad teletrabajaba?", ha ironizado.
La compra de mascarillas, "única preocupación"
Pasando a la matriz de la causa —la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia—, el acusado ha admitido que no recuerda cómo le llegó la oferta de la empresa Soluciones de Gestión. El Ministerio de Transportes adjudicó en marzo de 2020 contratos de mascarillas a esta sociedad vinculada a Aldama a través de Puertos del Estado y Adif, ambas entidades dependientes de la cartera. En total, se adquirieron ocho millones de mascarillas para Puertos, y cinco millones para Adif.
En esa primera compra se detectó que la cuantía de mascarillas se había duplicado en apenas media hora, para pasar de cuatro a ocho millones. Sobre este extremo, Koldo ha defendido la decisión y rechazado que respondiera a un interés empresarial para beneficiar a Soluciones. "Le puedo asegurar que si me hubieran dicho 'trae 16', hubiera traído 16 millones. Todos los ministerios me estaban llamando y preguntando a ver de dónde se podía traer material sanitario", ha apostillado.
En este sentido, ha cargado contra el subsecretario de Estado de Transportes, Jesús Manuel Gómez, al rechazar su versión de que únicamente le remitió la oferta de mascarillas de la empresa vinculada a la presunta trama. "En eso se equivoca. Le envié otras", ha asegurado el exasesor, que ha insistido en que existía una necesidad generalizada de comprar material sanitario y que "todo el mundo se volcó", incluido Aldama.
Es por ello que el exasesor ha defendido el papel de Ábalos a la hora de realizar esta gestión. "Lo único que le interesaba al señor exministro, José Luis Ábalos, era conseguir material sanitario", ha afirmado. A su izquierda, el exministro le ha dedicado una sonrisa cómplice.
Entre otras cuestiones, Koldo ha negado tajante que Aldama le pagara 10.000 euros mensuales en efectivo, al igual que ha negado que el comisionista le regalara un coche, una moto o el tratamiento de fertilidad de su mujer. También ha negado que su hermano Joseba viajase a República Dominicana a recoger dinero en metálico de Aldama, y ha explicado que se desplazó allí por unos intereses empresariales que ambos manejaban para importar fruta de países sudamericanos.
El fiscal Luzón le ha preguntado entonces por el "incremento patrimonial" que detectó en sus cuentas la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, pero el acusado ha aclarado que preferirá aclarar esta cuestión con su abogada. Sin embargo, ha avanzado que ya ha descubierto "el error" que ha provocado esos "desajustes" en sus cuentas. Luzón a insistido preguntando por las "chistorras" y si se refería a los billetes de 500 euros, pero Koldo ha reiterado en que lo aclarará en el interrogatorio de su representación.
El exasesor se ha acogido a su derecho a no responder a las preguntas de la acusación popular —liderada por el abogado del Partido Popular, Alberto Durán— ni a las de la representación legal de Aldama, que corre a cargo del abogado José Antonio Choclán.
(Noticia en ampliación)
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hace 11 minutos
Aldama es el que pasta se hallevado, según las pruebas. Luzon le ha comprado un relato y le ha regalado una exencion de carcel y años de condena de forma totalmente injustificada. No me extraña que esté nervioso. Ha hecho el papelón de su carrera. Le han metido el mayor gol de sus 35 años