La intervención de Margarita Robles en el Congreso dejó incógnitas importantes sobre lo que ocurrió el pasado 30 de julio en la frontera de Ceuta con Marruecos. Su vehemencia a la hora de defender la españolidad de las plazas de Ceuta y Melilla no se compadece con la facilidad con la que casi 80.000 personas burlaron la aduana en apenas unas horas.
La ministra de Defensa habló de "guerra híbrida" para explicar la avalancha, pero no dijo quién hay detrás de ese ataque a la integridad territorial de España. Según su versión, fueron unos desconocidos –quizás las mafias– los que utilizaron con habilidad las redes de Facebook y TikTok para provocar la macro concentración. La tesis de Robles sería similar a la que ofreció el representante de Sumar, Txema Guijarro, para el que ni siquiera hacen falta mafias para "montarla parda"; basta con unos chicos con conexión a Internet, y ¡plaf! ya está, 80.000 personas se lanzan al agua para bordear el espigón de El Tarajal.
La ministra no contó qué hizo Marruecos para evitar esa concentración de gente en la frontera. Ni tampoco si los servicios secretos marroquíes informaron a sus colegas españoles de la que se estaba preparando. Robles trató con guante de seda a nuestro vecino del sur, como si no hubiera tenido nada que ver en el asalto.
El presidente ha sido incapaz de poner de acuerdo a los titulares de Defensa e Interior en una versión creíble sobre la labor de los servicios secretos
Sin embargo, defendió la actuación del CNI y del CIFAS (los servicios secretos de las Fuerzas Armadas). Incluso se permitió el lujo de desvelar el número de agentes del CNI que se ocupan de Ceuta (25), algo innecesario. No sólo defendió el papel de los servicios de inteligencia, sino que dio una noticia importante: un día antes del asalto, el CNI informó verbalmente al Gobierno. Si eso es cierto, ¿por qué el ministro del Interior, encargado de la seguridad de nuestras fronteras, no hizo nada al respecto?.
Casi al mismo tiempo, Grande-Marlaska volvía a contradecir a su colega en una intervención tras el Consejo de Ministros. Recalcó, como ha hizo a mediados de mes, que el CNI no presentó ningún informe a Interior. ¿Quiere esto decir que el Gobierno –y aquí sólo cabe pensar en Pedro Sánchez– sabia el 29 de julio, según la versión de Robles, lo que estaba a punto de suceder en Ceuta y no informó a Interior?
La semana de comparecencias de siete ministros en el Congreso para aclarar lo que sucedió en Ceuta a finales del mes pasado no ha comenzado con buen pie. Porque no sólo no sabemos quién hay detrás de la supuesta "guerra híbrida" que usa seres humanos indefensos para reclamar la soberanía sobre un territorio, sino que ni siquiera sabemos si nuestros servicios secretos hicieron su trabajo y, si lo hicieron, por qué su información no tuvo consecuencias.
Las contradicciones –en un tema esencial– entre el ministro del Interior y la titular de Defensa se produjeron horas después de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional. Eso quiere decir que en esa cumbre no se abordó ese asunto, a pesar de que a ella asistió la directora del CNI, Esperanza Casteleiro. ¿Nadie le preguntó por ello? ¿Ninguno de los otros 17 participantes? ¿Ni siquiera Pedro Sánchez?
Como nos temíamos, el encuentro del máximo órgano asesor del presidente en temas de seguridad sirvió para hacerse la foto y poco más.
Pero lo peor de todo es la sensación de falta de autoridad del presidente, que ha sido incapaz de poner de acuerdo a los ministros de Defensa e Interior en ese asunto clave, que ya había sido objeto de polémica hace unos días. O bien Sánchez no le ha dado importancia que debe al papel de nuestros servicios de inteligencia en la relación con Marruecos, o bien no ha podido pactar con Robles y Marlaska una versión creíble que pusiera fin a la disputa.
Por lo demás, la comparecencia de Robles nos dejó las duras y sólidas intervenciones de la portavoz del PP, Ester Muñoz, y del representante de Vox, Alberto Asarta. Pero también es de destacar el apunte del diputado de ERC, Francesc-Marc Álvaro, que atribuyó la falta de contundencia del Gobierno a la información de que dispone Marruecos sobre nuestro presidente a través de Pegasus. En eso de sacar rédito político a los chantajes, los independentistas catalanes son unos expertos.
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hace 18 minutos
da igual que sanchez controle o no. lo que importa es que ceuta está perdida y el ejercito, policia y guardia civil no han defendido a los españoles, sus haciendas y la soberania nacional.