Los accionistas de UniCredit pueden sentirse satisfechos. El mayor banco italiano cerraba este viernes con un alza del 3,7%, hasta los 14 euros, poniendo el broche de oro a una semana en la que acumula una revalorización superior al 15%, su mejor saldo en tres meses.

La entidad celebraba de este modo en bolsa el éxito de su ampliación de capital por valor de 13.000 millones, la mayor en la historia de Italia, culminada esta misma semana. Esta operación era vista como una de las piezas fundamentales -y más arriesgadas- dentro de la estrategia de UniCredit para sanear su balance.

Como observan en la agencia Moody’s, «a diferencia de los bancos italianos más problemáticos, UniCredit fue capaz de recaudar una enorme cantidad de capital de inversores privados, sin recurrir a ningún tipo de apoyo gubernamental, y la conclusión de su aumento de capital señala la aprobación de su estrategia por parte de los accionistas actuales y los nuevos».

El éxito de la ampliación de UniCredit ha llevado a la banca italiana a firmar su mayor alza desde 2011

La exitosa operación ha representado un alivio generalizado para la banca italiana, que también ha firmado una semana muy destacable sobre el parqué. El índice bancario trasalpino ha repuntado cerca de un 13% en las últimas cinco jornadas, un registro sin precedentes desde 2011.

El respaldo inversor a UniCredit ha sido visto como una muestra de confianza en el sistema financiero italiano, fuertemente golpeado por una elevada carga de créditos problemáticos, que supera los 300.000 millones de euros. Además, «su mejor calidad crediticia debería ayudar a aliviar las presiones sobre el sistema bancario de Italia, dado el gran tamaño de UniCredit en el mercado italiano», apuntan en Moody’s.

A favor de una visión menos inquietante del sector, juega la percepción de que la entrada de activos en mora ha alcanzado ya su máximo y la mejora de las ratios de capital. Las medidas puestas en marcha por el Gobierno para hacer frente a las dificultades del sistema, encabezadas por la creación de un fondo de rescate por valor de 20.000 millones de euros, también suponen una ayuda significativa.

Sin embargo, nada de esto es visto como una solución a los problemas que deben enfrentar los bancos italianos. «Durante los próximos 12-18 meses, el entorno operativo de los bancos italianos probablemente seguirá siendo complicado, con muy bajas tasas de crecimiento económico y una intensa competencia, favorecida por la elevada fragmentación, que limitarán el aumento de los ingresos y la mejora de la calidad de los activos», señalan en Bankia.

En esta situación, cada vez son más las voces que apuntan a la necesidad de un proceso de concentración en la banca italiana del calibre del que tuve lugar hace pocos años en España. «Esperamos una mayor consolidación. Los bancos buscan cada vez más sinergias de costes y escala, al tiempo que avanzan hacia la digitalización y la racionalización de sus redes de sucursales», afirman los analistas de S&P.

En este escenario, «algunos bancos pequeños y medianos vulnerables podrían ser adquiridos por entidades más grandes o fusionados tras su saneamiento», añaden en Bankia.

La banca italiana debe acometer una concentración en la que UniCredit podría ser un actor clave

UniCredit se ha mostrado hasta la fecha poco propenso a afrontar operaciones de compra, enfocado como está en la limpieza de su balance. Pero si el proceso de concentración de la banca italiana cobra forma será difícil que el mayor banco por activos del país se mantenga al margen. Y la fortaleza relativa en que le sitúa su millonaria ampliación de capital le concede una mayor capacidad para afrontar este tipo de operaciones.

Tal vez en este proceso encuentre el acicate que necesita para volver a alinearse entre los gigantes de la banca europea. Tras perder cerca de un 80% de su valor en los últimos seis años, cualquier posible ayuda merece ser explorada.