La Fundación para el Analisis y los Estudios Sociales, el think tank popular que con tanto mimo cultivó José María Aznar para su retirada política, ha roto con el PP, al menos formalmente que, de hecho, había pasado hace tiempo. La materialización de esta ruptura se ha producido, como en tantas parejas, por motivos económicos. FAES ha decidido renunciar a las subvenciones que le corresponden como fundación vinculada a un partido político para buscar sus propias fuentes de financiación privada donde cree que tiene posibilidades de incrementar sus actuales fondos.

Esto supone, entre otras cosas, una reforma de los estatutos de la Fundación por la que el PP renuncia a situar miembros natos en su órgano de gobierno. El acuerdo, firmado el pasado 30 de septiembre por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y el secretario de FAES, Javier Zarzalejos, supone que la propia Cospedal, que en calidad de “número dos” del PP era vicepresidenta de FAES, dejará de serlo a partir del 1 de enero de 2017.

Aunque ambas organizaciones señalan en una nota hecha pública esta tarde que “se muestran abiertos y dispuestos a seguir colaborando en el futuro desde sus respectivos ámbitos”, FAES quiere dejar muy claro que “con este acuerdo de financiación y de modificación de estatutos, la Fundación no estará vinculada a ningún partido político” al tiempo que mantendrá su presencia y actividad en las redes y organizaciones internacionales a las que pertenece.

El modelo de financiación pública”no es el adecuado ni a las circunstancias actuales ni para el futuro de la fundación”, puede leerse en el acuerdo firmado el 30 de septiembre y ratificado hoy por el patronato de la fundación.

A partir del 1 de septiembre saldrán de FAES Esperanza Aguirre, Javier Arenas, Pablo Casado, Ana Pastor, Luisa Fernanda Rudi o Celia Vilallobos.