A menos de 48 horas de la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general, se ha puesto en marcha la gestora del PSOE y su presidente, Javier Fernández, ha comparecido este lunes tras la primera reunión del órgano, formado por diez miembros, para avanzar en la postura del partido y, según ha dicho, “tender puentes, dialogar” para “recuperar la confianza” de los ciudadanos, “bajar la temperatura y rebajar ese incendio que puede convertirse en algo irresoluble”.

Si hay cambios en los grupos parlamentarios, no serán drásticos

«La primera tarea que me encomiendo es tender puentes, hablar, pactar, cohesionar», ha señalado Fernández, que ha fijado el objetivo de la gestora en preparar el Congreso Federal Extraordinario con una «voluntad de reconciliar» el PSOE donde, ha señalado, se ha vivido un «espectáculo lamentable y bochornoso que no debe volver a producirse».

Sobre los cambios en los grupos parlamentarios, ha anunciado que no serán drásticos y que, en caso de haberlos, «no serán una revolución». En cuanto a la posible abstención, Fernández ha evitado pronunciarse y ha señalado que esta decisión se tomará en el Comité Federal, aunque no ha concretado la fecha de esta reunión. Sí ha precisado que «este sábado no será».

Fernandez sólo ha querido recalcar una cosa: «No quiero terceras elecciones». Más allá de eso, ha destacado la imparcialidad que ha de preservar como presidente de la gestora.

Un desgaste «haga lo que haga»

El presidente de la gestora socialista ha admitido que «cualquier solución al problema de la gobernabilidad pasa por el PSOE», lo que conllevará «un desgaste» haga lo que haga. Así ha dejado claro que «la peor de las soluciones es evidentemente ir a elecciones», «para el PSOE y también para el conjunto del país». Para avalar esta postura se ha apoyado en las últimas encuestas que indican que, en unas hipotéticas terceras elecciones, el PP y Ciudadanos obtendrían mayoría absoluta.

«Descartaría absolutamente» un gobierno formado con fuerzas independentistas

Ha insistido en que «descartaría absolutamente» un gobierno formado con «fuerzas independentistas en Cataluña». Una máxima que sigue vigente desde la decisión tomada en el Comité Federal de verano.  No obstante, ha señalado que el «no es no» sigue vigente puesto que lo que ha decaído es la Ejecutiva y no el Comité Federal, máximo órgano entre congresos, y que esas posturas habrá que votarlas en el órgano. Respecto a los contactos con Mariano Rajoy, ha mantenido que, en caso de que el presidente en funciones le llame, se reunirá con él, aunque la postura oficial no está tomada. Ha señalado también que en el próximo Comité Federal planteará «alternativas».

En cuanto a las primarias, aseguró que «tendría que haberlas» puesto que consta en los «estatutos del partido». «Si alguien plantea que no las haya, deberá hacerlo en el Comité Federal y tendrá que votarse». Así, ha señalado que Mario Jiménez, cargo de confianza de Susana Díaz, actuará como portavoz del PSOE, a la vez que aseguró que «el ‘no’ que se mantiene vigente no es a Mariano Rajoy, sino al PP». Ha destacado que la salida del presidente popular «habría facilitado los acuerdos», aunque no tiene claro si en estos momentos «facilitaría o no la gobernabilidad».