Sorpresa de nuevo desde Oslo. Cuando ya parecía descartada la candidatura del proceso de paz de Colombia, tras el triunfo del no en el plebiscito del domingo 2 de octubre, el Comité noruego del Nobel la ha bendecido al otorgar el premio Nobel de la Paz al presidente colombiano, Juan Manuel Santos. Destaca el Comité del Nobel «sus decididos esfuerzos para acabar con los más de 50 años de guerra civil en el país, una guerra que ha costado la vida al menos a 220.000 colombianos y desplazado a cerca de seis millones de personas».  Considera también el premio como «un homenaje al pueblo colombiano que, a pesar de todos los abusos sufridos, no ha perdido la esperanza de lograr una paz justa y a todas las partes que han contribuido a este proceso de paz».

Después de cuatro años de intensas negociaciones en La Habana, el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) firmaron los Acuerdos de Paz en una ceremonia ante representantes de la comunidad internacional el pasado 26 de septiembre en Cartagena de Indias. El Rey Juan  Carlos, el secretario general de la ONU, Ban  Ki-moon, y el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, fueron testigos de este momento histórico con el que se ponían fin a 52 años de guerra cruenta.

El presidente Santos (Bogotá, 1951) quiso que el pueblo colombiano avalara estos acuerdos en un plebiscito que tuvo lugar el domingo 2 de octubre. Contra pronóstico venció el no a los acuerdos, una posición que había defendido el ex presidente Álvaro Uribe, enemistado personalmente con el presidente Santos, a quien considera un traidor a la causa de las víctimas. Santos fue uno de los cinco ministros de Defensa de Uribe, durante su mandato de 2002 a 2010.

Los Acuerdos facilitan la integración en la vida política de los guerrilleros de las FARC y permiten que sólo en pocos casos paguen con penas de cárcel quienes estuvieron al mando de operaciones terroristas. La campaña del no se oponía a los Acuerdos por estas razones fundamentalmente. La abstención fue superior al 60%. El no ganó por 54.00 votos.

La coordinadora del comité que otorgó el premio, formada por cinco personas designadas por el Parlamento noruego, reconoció que «desea alentar a todos los que se están esforzando por lograr la paz, reconciliación y justicia en Colombia». La presidenta del Comité Nobel, Kaci Kullman Five,  dijo posteriormente que respetan el voto democrático del pueblo colombiano. «El hecho que la mayoría de los votantes dijera no al acuerdo no significa que el proceso de paz esté muerto. Los colombianos no dijeron no a la paz, sino a este acuerdo en particular», añadió. Es justo el argumento de la campaña del no del ex presidente Uribe. Llama la atención que el comité no premiara, como ha hecho en otras ocasiones, a Rodrigo Londoño, alias Timochenko, el líder de las FARC, que firmó los Acuerdos con Santos.

El hecho de que la mayoría dijera ‘no’ al acuerdo no significa que el proceso de paz en Colombia esté muerto

El premio respalda al presidente Santos y avala su intención de impulsar el diálogo con todas las partes sobre el fin del conflicto con las FARC. El comité destacó la dificultad de lograr un equilibrio entre la reconciliación nacional y la justicia para las víctimas. Uribe felicitó con un tuit al presidente Santos y expresó su deseo «para que conduzca a cambiar acuerdos dañinos para la democracia».

Noruega cooperó con el Gobierno de Santos desde el inicio del proceso de paz. El Gobierno de Santos pidió en 2012 a Noruega que albergara la primera ronda formal de negociaciones, es decir, el proceso empezó formalmente en Oslo en octubre de 2012, donde se formó la Mesa de Conversaciones.  Junto con Cuba, Noruega ha actuado como garante y facilitador del proceso.

El presidente Santos se ha reunido esta semana con el estandarte del no, el ex presidente Álvaro Uribe, y con el ex presidente Andrés Pastrana, que se opusieron al pacto con las FARC. Uribe y Santos llevaban cinco años sin verse cara a cara. Su enemistad data de septiembre de 2010, cuando Uribe consideró una traición que el presidente Santos, recién elegido, tendiera la mano a las FARC y se mostrara dispuesto a dialogar «sobre todo».

Noruega ha actuado como garante y facilitador del proceso de paz en Colombia desde su inicio en 2012

Santos lleva la política en el ADN. Su tío abuelo Eduardo Santos fue presidente de 1938 a 1942 por el Partido Liberal. En su juventud se dedicó al periodismo y llegó a ser subdirector de El Tiempo, el diario de su acaudalada familia. Con César Gaviria fue ministro de Comercio y así empezó su carrera en diversos ministerios. Creó en 1994 la Fundación Buen Gobierno para abrir un espacio de debate político sobre las vías intermedias entre socialismo y capitalismo. Impulsó, junto al ex primer ministro británico Tony Blair, la llamada Tercera Vía. Entonces militaba en el Partido Liberal y llegó a ser ministro de Hacienda en el Gobierno de Pastrana. Después fue uno de los fundadores del Partido Social de Unidad Nacional y colaboró con Uribe para conseguir un segundo mandato de 2006 a 2010.

Santos fue ministro de Defensa de Uribe entre 2006 y 2009. Su acción al frente de este Ministerio impulsó su candidatura a la Casa de Nariño. Una vez en la Presidencia moderó su postura en relación con el proceso de paz y promovió las negociaciones con la guerrilla de las FARC.

En esta ocasión se habían presentado 376 candidaturas de las que 148 eran organizaciones y 228 personas. Se trata de una cifra récord que supera a las 278 de 2014, según informa www.nobelprize.org. Desde que se entregó por primera vez en 1901 se han concedido 97 galardones. En 16 ocasiones han sido mujeres las premiadas. En 2015, el Nobel de la Paz recayó en el Cuarteto Nacional de Diálogo de Túnez por su «contribución a construir una democracia plural» en el país tras la revolución de 2011. El Cuarteto estaba integrado por dos sindicatos, un colegio de abogados y la Liga Tunecina para la Defensa de los Derechos Humanos.

El Premio Nobel de la Paz se entregará en el Ayuntamiento de Oslo el próximo 10 de diciembre, cuando se conmemora la muerte de Alfred Nobel, el inventor e industrial sueco que promovió los galardones.