Los líderes de Podemos han aprovechado la declaración de Francisco Correa, el jefe de la trama ‘Gürtel’, para presionar -vía Twitter- al PSOE ante un hipotético apoyo a la investidura de Mariano Rajoy. El líder de la formación, Pablo Iglesias, ha preguntado al Partido Socialista si quiere ser «huesped del delito», puesto que «el PP es corrupción y Génova, su casa».

Tras el reconocimiento por parte del empresario de haber llegado a acuerdos con el objetivo de financiar ilegalmente al Partido Popular, el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, sostiene que «no hay excusas para dejarlos gobernar». Es irreponsable, concluye.

Posteriormente, en declaraciones a los periodistas en el Congreso, Errejón ha señalado que «como ciudadano» le avergüenza la declaración que el cabecilla de la trama, Francisco Correa, está prestando ante el tribunal y ha afirmado que su confesión le recuerda a las «tácticas semimafiosas» que se producen en algunas series televisivas. «Me avergüenzan como español y como ciudadano, pero hay que reconocerle su honestidad cuando dice que pasaba mas tiempo en Génova que en su casa y que financiaba al PP de la Comunidad Valenciana con una artes que se parecen mas a las de las series», ha señalado el portavoz de la formación morada en el Congreso.

Errejón ha confiado en que los jueces «puedan trabajar» y en que el PP «rinda cuentas» sobre la trama Gürtel.

Por la misma senda ha transitado Alberto Garzón, que pregunta al PSOE si quiere hacer presidente «al jefe de la banda» de ‘Gürtel’.

 

Podemos insiste así en su argumento fundamental tras las elecciones del 26-J, que es «tender la mano» a «gobierno del cambio», posibilidad que ha quedado descartado por la gestora del PSOE surgida del traumático Comité Federal del pasado día 1 de octubre, que se saldó con la dimisión de Pedro Sánchez.

En este sentido, Pablo Iglesias ha reconocido este jueves en Telecinco que, de momento, no ha mantenido ningún contacto con los responsables de la actual gestora del PSOE, encabezada por Javier Fernández, a quien ha acusado de tener un lenguaje «antiguo» y de criticar más a Podemos que al PP. Pese a todo, el líder de Podemos cree que en el futuro el PSOE seguirá siendo un partido «fuerte» sobre todo en el sur de España aunque, a su juicio, se haya equivocado al haber renunciado a formar una alternativa de gobierno al PP.

Iglesias ha rechazado la argumentación de que Podemos es el responsable de que el PSOE tenga que apoyar ahora una abstención del PP: «Hay que tener mucha cara».