Francisco Correa, el jefe de la trama corrupta, no quiere sorpresas en su declaración más esperada en el caso Gürtel y junto a su abogado, Juan Carlos Navarro, se prepara desde hace varios días para afrontar un tenso interrogatorio este jueves. Cliente y abogado han dedicado tiempo cada día, desde que empezó este juicio, a preparar la declaración tras leer detenidamente los escritos de acusación, según fuentes jurídicas.

El jefe del caso Gürtel está a punto de dar un paso irreversible en su panorama judicial al decidir, tras meses de dudas, admitir como ciertos la mayoría de los hechos que le imputa Anticorrupción, negar su participación en otros y exculpar a personas que no tienen nada que ver con esta pieza, como Álvaro Pérez, El Bigotes, según fuentes de su entorno.

Su anterior versión

Por ello, se conoce estos escritos al dedillo y en esta ocasión se va a desmarcar de la versión que ofreció en Valencia en julio del 2015, cuando negó que él dirigiera esta red y se presentó como un simple asesor. Correa sostiene que en estos escritos de acusación los negocios con el PP son legales porque responden a trabajos realizados, pero los delitos se habrían cometido en las mordidas que pagó a cargos públicos para lograr adjudicaciones públicas.

Estas fuentes han asegurado que la decisión de Correa de tirar de la manta es irrevocable, aunque a medida que se acerca su cita judicial se muestra más nervioso. En la sesión del pasado martes se le pudo ver gesticulando con su letrado y no perdió detalle de la declaración de los tres arrepentidos que le identificaron como el hombre que pagaba en negro y compraba voluntades. Lo más probable es que durante su confesión pueda desvelar los nombres de los dirigentes del PP a los que agasajó para lograr incrementar sus cuentas bancarias en España y en Suiza, donde se le han embargado 18 millones de euros.

Será noble con sus antiguos empleados

El jefe de la trama corrupta se va a lanzar solo a esta piscina y fuentes de su entorno niegan que haya pactado por ejemplo con su ex número dos, Pablo Crespo, el contenido de su declaración. No obstante, estas fuentes recuerdan que ambos han sido «amigos y socios» y que en su interrogatorio «va a ser noble» con las personas que han trabajado a sus órdenes.

Otro de los aspectos que el jefe de la red corrupta trabaja es su carácter porque en este tipo de declaraciones la soberbia o la altanería pueden destrozar un testimonio. Por ello, ya tiene respuesta para más de 100 preguntas que le puede realizar la Fiscalía con el fin de que no le pillen desprevenido y los nervios no le jueguen una mala pasada.

No obstante, el jefe de esta red sigue ejerciendo sus dotes de mando y el pasado lunes ordenó, por ejemplo, a Carlos Pardo, letrado de su ex mujer Carmen Rodríguez, que pidiera al tribunal que la eximieran de asistir todos los días a la vista con gestos desde su banquillo.

Resta días de estancia en prisión

Una petición que su abogado no realizó en su nombre porque Correa prefiere estar en la sala todos los días por motivos personales. La Audiencia de Valencia va a dar a conocer en fechas próximas la condena por el caso Fitur en el que la Fiscalía le ha pedido 15 años de prisión. Si finalmente esta es la pena que se le impone tendría que ingresar en prisión, pero los jueces valencianos pueden aplazar o suspender este reingreso hasta que acabe el juicio de la Audiencia Nacional que se prolongará hasta la primavera del 2017.

Además, Correa mientras sigue en libertad continúa descontando días de estancia en la cárcel porque existe una doctrina del Tribunal Supremo que establece que diez días de comparecencias en los juzgados como medida cautelar equivalen a un día en la cárcel. A esta doctrina se apuntó el líder abertzale Arnaldo Otegi, que salió de la cárcel unos días antes por este motivo.