El cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, ha abundado en detalles del funcionamiento de la red corrupta y sus relaciones con el Partido Popular en la etapa de José María Aznar, en la segunda fase de su declaración judicial. Correa ha señalado a los ministerios de Fomento y Medio Ambiente como los implicados en la adjudicación de las obras públicas a las empresas que posteriormente daban «entre el 2 o 3%» en comisiones.

Correa explica los negocios con su socio Luis Bárcenas con el que constituyó una empresa junto a los también dirigentes del PP Jesús Sepúlveda y Jesús Merino en el 2002. El jefe de la trama de corrupción  ha reconocido que repartió con ellos los beneficios de una campaña electoral porque “le habían apoyado”.

Asimismo, Correa se ha presentado como un “dinamizador” de negocios, una definición que ya empleó Jordi Pujol Ferrusola cuando declaró en la Audiencia Nacional por el cobro de comisiones a empresas a cambio de adjudicaciones públicas. El mismo negocio de Correa que contactó con empresas como “OHL, ACS y Dragados” y que tras lograr los contratos públicos le pagaban la correspondiente comisión. El grupo ACS y OHL han dado instrucciones a sus abogados para que, con carácter inmediato, interpongan una querella criminal contra Francisco Correa.

El grupo que preside Florentino Pérez ha manifestado que, «ante la gravedad de estas denuncias», ya ha cursado las instrucciones correspondientes a sus abogados del Despacho Rodríguez-Mourullo. En un comunicado, ACS sostiene que las declaraciones de Correa son «notoriamente falsas pues ni ACS ni Dragados (que se integró en el Grupo ACS en diciembre de 2003) han pagado al Sr. Correa o a cualquiera otra persona para que se hicieran adjudicaciones a su favor ya sea en el Ministerio de Fomento o en el de Medio Ambiente o en cualquiera otro».

Por ello, instan a Francisco Correa a que aporte las pruebas de las que disponga para sustentar lo que ha manifestado en sede judicial, ya que, subraya, «la dirección de ACS sería la primera interesada en saber quién, cómo, cuándo y a quién se han hecho los pagos que dice el Sr. Correa».

Por otro lado, el responsable de esta red de corrupción ha admitido también que pagó viajes a Luis Bárcenas por motivos personales a través de su agencia de viajes y ha afirmado que él pagaba estos traslados con su dinero en la ‘caja b’. Además ha reconocido pagar viajes también al ex alcalde de Pozuelo de Alarcón, Jesús Sepúlveda. «A mí me compensaba. Era una atención que tenía a estos señores», ha admitido.

No dejamos de trabajar con el PP porque entró Rajoy y se marchó Aznar. Sino porque yo contraté a Antonio Cámara

Correa asegura que se equivocó en su declaración de ayer respecto a cómo dejó de trabajar en 2004 para Génova. «No dejamos de trabajar con el PP porque entró Rajoy y se marchó Aznar. Sino porque yo contraté a Antonio Cámara, que era secretario general de Aznar», ha confirmado, y ha asegurado que fue Alejandro Agag quien hizo de intermediario. «Y Antonio Cámara tenía problemas con Mariano Rajoy y una fatal relación con su equipo. Y por eso dejamos de trabajar con el PP».

Ha detallado el acusado los coches que regaló a Jesús Sepúlveda (un Jeep, un Jaguar y un Range Rover) aunque sólo el último pertenece a la etapa del ex marido de Ana Mato como alcalde de Pozuelo. «Me apetece tener un Range Rover, me dijo Sepúlveda. Pues yo te ayudo, le dije», ha detallado.

También ha reconocido viajes anteriores pagados por él. «Le hacía los regalos porque me apetecía», ha añadido. «A Jesús Sepúlveda la única persona que le ha entregado dinero he sido yo», ha explicado, a propósito de los 100.000 euros que le pagó en negro por una campaña electoral.

Los orígenes de Gürtel, según ha explicado el interrogado, se sitúa en la venta de dos parcelas urbanizables en Majadahonda cuando era alcalde de la localidad Guillermo Ortega, a quien apoda ‘La Rata’. Un empresario amigo de Correa pujó por ellas (15.000 millones de pesetas) cuando Ortega las sacó a concurso público.  «Yo hubiera obtenido un beneficio económico por cada una de las viviendas, era un negocio», ha explicado. «Una comisión», ha rematado. La suerte de Correa cambió porque, según su versión, Esperanza Aguirre obligó a Ortega a paralizar la adjudicación y repetir el concurso, que fue a manos de Sacyr por 21.000 millones de las antiguas pesetas.

Reconoce haberle regalado prendas de vestir y abonos del Atlético de Madrid a Guillermo Ortega, «pero no para que me diera trabajo en Majadahonda, yo era el padrino de su hija».

‘PAC’ no es Francisco Álvarez Cascos

En la documentación de la fiscalía aparece que este reparto también alcanzó a una persona con las siglas PAC, pero Correa ha negado que las mismas correspondan a Francisco Álvarez Cascos y ha asegurado que se deben referir a su número dos, Pablo Crespo.

A los que sí ha reconocido sin dudar como beneficiados por comisiones por esa campaña, ha sido a «LB» como Bárcenas, a «JS» como el ex alcalde Jesús Sepúlveda, a «JM» como el ex diputado Jesús Merino, y «GG» como el exconcejal Gerardo Galeote y sobre las iniciales «LM» ha precisado que no creía que se tratase del acusado Luis de Miguel, arquitecto financiero de la trama.

Ha explicado que para sacar adelante esa campaña electoral creó en 2000 con fondos de su caja B la sociedad Spinaker «para dar servicios exclusivamente de índole publicitario» para lo que se unió con un creativo «de los más importantes de este país» que «tenía ilusión» de hacer una campaña publicitaria política, «sobre todo la de un presidente», y después se asoció a la empresa de publicidad MaCann.

Lo repartíamos con personas que trabajaban en el PP», reconoce el cabecilla de ‘Gürtel’

Correa ha dicho que este dinero se correspondió a un reparto de la publicidad de una campaña electoral del PP que se adjudicó a su empresa Rialgreen en unión con McCann. «Lo repartimos con personas que trabajaban en el PP», ha dicho el cabecilla de la trama, y luego ha detallado que decidió «repartir y compartir el beneficio con estos señores» porque le «apoyaron» en la campaña. «Siempre fui muy generoso», ha dicho, a lo que ha añadido que él tenía «una gran amistad» con estas personas.

Las declaraciones de Correa chocan con un informe de la Policía Nacional de 2014 que identifica a Cascos, ex secretario general del PP, con las siglas «PAC» y «P.A.C» que aparecen en documentos de la Gürtel.