Los socialistas catalanes deben escoger hoy entre Miquel Iceta y Núria Parlon al próximo líder del socialismo catalán, una elección que se dirimirá por primera vez en unas primarias, a las que está convocados los más de 17.000 militantes del PSC. Hasta las 14.00 horas habían votado un total de 5.445 militantes del PSC, un 31,59% de los que están llamados a votar.

Nunca antes había despertado tanta atención en el PSOE la elección del próximo líder del socialismo catalán. Y, sin embargo, el socialismo catalán nunca había tenido tan poco peso en el PSOE como en la actualidad, ni la relación con el PSOE había tenido tan poco peso en los debates internos del PSC, por lo menos aparentamente.

Desde el PSOE se sigue con aprensión estas primarias, engarzadas por caprichos del calendario en la batalla por el poder dentro del socialismo y por la formación de un gobierno que impida las terceras elecciones legislativas en menos de un año. Pero no hay un candidato cómodo en Cataluña para la gestora; Iceta y Parlon están totalmente de acuerdo en este ámbito. Ambos mantienen que los diputados socialistas catalanes no permitirán con su abstención la investidura de Mariano Rajoy porque eso sería un “suicidio” político y, aunque ninguno apoyó a Pedro Sánchez en las primarias que lo llevaron a la Secretaría General del PSOE, ambos han sido fieles al secretario general en su batalla con los barones capitaneados por Susana Díaz.

Parlon lo expresa con contundencia mientras Iceta busca un tono aparentemente más conciliador, pero ambos tienen claro que su prioridad pasa por resucitar a un PSC que en seis años ha pasado de ostentar las máximas cuotas de poder en Cataluña a batallar con Podemos y Ada Colau por la tercera posición en el Parlamento catalán, tras perder Barcelona y las presidencias de todas las diputaciones. “No hemos renunciado a influir en el PSOE” señalaba estos días una fuente socialista, “pero primero tenemos que recuperar el PSC”. Y esta postura, con matices, es aplicable a ambos candidatos.

La batalla que se dirime en estas primarias no es orgánica sino estratégica

¿Qué se juega, pues, en estas primarias? Ante todo, el candidato a las próximas elecciones autonómicas, que todo el mundo da por seguras en 2017, en las que el PSC teme verse relegado a cuarta fuerza en el Parlament. La batalla que hoy se dirime en las primarias no es orgánica -ambos candidatos han expresado su voluntad de contar con el contrario en el futuro y, de hecho, los “capitanes” del PSC batallaron hasta el último momento para que Iceta y Parlon formaran un tandem electoral- sino estratégica. En este campo, Miquel Iceta ofrece un perfil centrista, que busca recuperar terreno perdido frente a Ciudadanos -actualmente segunda fuerza en el Parlament- por la vía de captar a ex votantes convergentes reacios a la independencia.

Núria Parlon, por el contrario, apela al voto perdido a favor de Podemos y los comunes liderados por Ada Colau. El giro a la izquierda vestido de ecologismo, feminismo, mucha calle y un discurso más contundente en el eje nacional, junto a la oferta de una renovación generacional que juega a favor de la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet. Una etiqueta que Susana Díaz intentó apropiarse al acudir el pasado verano en primera fila a uno de los primeros actos de campaña de Parlon, pero ésta se ha zafado del abrazo de la dirigente andaluza, convencida de que no es la mejor carta de presentación para el electorado catalán.

Iceta es la experiencia, con un larguísimo currículum político iniciado en las tripas de los gobiernos de Felipe González. Todos le alaban esa experiencia, pero mientras unos creen que eso le convierte en el presente del PSC, otros recuerdan que su comprometido papel en la forja de los dos tripartitos de la Generalitat debería llevarle ya a la reserva. Él se resiste con argumentos tan contundentes como el expresado esta semana en un artículo: «El sábado decidimos quién será el líder del PSC, y si el líder del PSC estará o no en el Parlament de Catalunya en un momento crucial». El resultado, en unas horas.