El comité federal socialista del próximo domingo tiene un orden del día tan abierto que podría no desvelar la principal incógnita que maneja en estos momentos la dirección del PSOE: la modalidad de abstención que permita la investidura de Mariano Rajoy.

La convocatoria establece un debate sobre la posición política que debe tomar el grupo parlamentario en la investidura de Mariano Rajoy, pero no concreta qué votarán los dirigentes socialistas. Si el debate se hace a las claras y se vota entre dos posiciones políticas: no a Rajoy o abstención, el grupo parlamentario sí tendría un mandato claro del Comité Federal. Si finalmente se decide «evitar las terceras elecciones», no se señalaría la abstención como fórmula, por lo que la decisión final recaería en la Gestora y el Grupo Parlamentario.

Fuentes socialistas han señalado a El Independiente que el debate de fondo en el máximo órgano del partido entre congresos «debe discurrir entre ir a nuevas elecciones o desbloquear la situación política» y la fórmula sobre cómo se canaliza «corresponde a la dirección del partido (en manos de una comisión gestora) y al Grupo Parlamentario».

Otra cosa es que a lo largo de la discusión del domingo, que, aseguran, va a transcurrir dentro de los cauces de la normalidad y serenidad, se acabe debatiendo al respecto y salgan de allí con una posición clara sin alargar más unos plazos tan estrechos que amenazarían al próximo Gobierno con tomar posesión el Día de Difuntos.

Esto significa que son Javier Fernández y Antonio Hernando los que deben elegir entre abstención en bloque o técnica

En principio, esto significa que son Javier Fernández, como responsable de la gestora, y Antonio Hermando, presidente del Grupo Parlamentario, los que tendrán que determinar si se abstienen los 85 diputados socialistas o tan sólo los 11 indispensables para que Mariano Rajoy sume un solo voto más a favor que en contra. De este modo la segunda votación arrojaría 170 síes, 169 noes y 11 abstenciones, esto es, una investidura por la mínima, sin contar con que alguien se ponga enfermo, pierda el avión y no llegue a tiempo o aproveche el momento para ir al baño, que de todo puede pasar.

El riesgo de la abstención en bloque es que se rompa la disciplina de Grupo. El PSC ya ha anunciado su voto en contra a la investidura de Rajoy, al que se pueden sumar otros diputados, los llamados «indomables», como Margarita Robles, la asturiana Adriana Lastra o la aragonesa Susana Sumelzo. En ese caso habría que sumar el sonoro «no» del ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, si es que acude a la sede parlamentaria.