Lo peor para el PSOE y para España es que haya terceras elecciones». «Es mejor un PP con minoría parlamentaria que otro con mayoría absoluta». «El PSOE tendría muy malos resultados». Desde el 1 de octubre, cuando los barones críticos derrocaron a Pedro Sánchez, la Gestora del PSOE lanza machaconamente estos mensajes. Las tres ideas-fuerza son la base de la doctrina oficial que tiene como objetivo convencer a la militancia de que el PSOE debe abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy.

Esa «pedagogía» se ha encontrado unos obstáculos más que previsibles, aunque sus impulsores no los quieran ver. En primer lugar, la incomprensión de las bases. Son más los votantes socialistas (49%) que creen que es prioritario evitar un Gobierno de Rajoy, frente a los que consideran que debe hacerse lo necesario para evitar una tercera cita con las urnas (475), según el sondeo de Metroscopia publicado por El País el domingo.

En segundo lugar, algunos dirigentes socialistas, los indomables del ‘no’, contraponen argumentos, al menos, igual de contundentes que los anteriores. Una confrontación de razonamientos que irá en auge esta semana. El martes, defensores de ambas posiciones plantearán sus consideraciones en el seno de la Comisión Gestora. Posteriormente, la discusión se trasladará a la reunión con los diputados, senadores y europarlamentarios. Finalmente, la decisión la tomará el Comité Federal el próximo fin de semana. El debate está servido.

Rebaten que las elecciones sean el peor escenario para España y para el PSOE

En conversación con El Independiente, algunos de los defensores del ‘no a Rajoy’ explican los motivos de una postura que se está extendiendo por agrupaciones locales de toda España. Desde Dos Hermanas (Sevilla), donde el PSOE gobierna con mayoría absoluta desde 1983, hasta Ibiza, pasando por Irún, y con portavoces tan destacados como el flamante secretario general del PSC, Miquel Iceta, o el ex lehendakari Patxi López. Hasta una docena de diputados socialistas mantienen a día de hoy su intención de votar en contra de Rajoy a pesar de lo que decida el Comité Federal.

Un Gobierno del PP o un buen Gobierno

«Por coherencia y por principios. Nosotros pedimos el voto a los ciudadanos para quitar al PP, no para facilitar su mantenimiento», recuerda Susana Sumelzo, la diputada aragonesa que abrió la veda del ‘no’. «Si queremos terceras elecciones o no es una pregunta tramposa. Si Rajoy saca diez diputados más, lo acataremos. Pero el PSOE debe ser la alternativa y aspirar a cambiar las cosas desde el Gobierno, no desde la oposición. Algunos preferimos terceras elecciones a un mal Gobierno. La pregunta debería ser si preferimos un Gobierno del PP o un buen Gobierno», explica.

La diputada advierte de otra amenaza para el PSOE. «Si nos abstenemos, le damos una importante ventaja política a Podemos, que se proclamará única oposición real al PP. Le damos servido el argumento de que los dos partidos somos lo mismo, la vieja política», explica, recordando la historia y los hitos sociales que ha logrado el PSOE durante sus gobiernos. «Ya no existen dos bloques como antes. Ahora hay que hacer política de consensos y apoyos desde el Parlamento», concluye.

Cortoplacismo frente a coherencia

«No hemos perdido cinco millones de votos por habernos ‘podemizado‘, sino por estos ataques de responsabilidad. Nos instalamos en un cortoplacismo que sólo piensa en salvar unas terceras elecciones. Pero ¿qué pasará en las siguientes si ahora nos abstenemos? La coherencia es fundamental para tener credibilidad en política», plantea Luis Tudanca, secretario general del PSOE de Castilla y León. El dirigente socialista recuerda que la sangría de votos comenzó en 2010, cuando José Luis Rodríguez Zapatero sacrificó los principios del PSOE para acometer los primeros ajustes de la crisis, precisamente bajo el mismo argumento que se utiliza ahora: anteponer los intereses de España a los del partido.

¿Qué pasará en las siguientes elecciones si ahora nos abstenemos?

En este sentido, también rebate que el interés general sea evitar las elecciones. «Tampoco es bueno para el país mantener a un Gobierno de la derecha marcado no sólo por los recortes sociales o los casos de corrupción, no sólo por el contenido, sino también por las formas», alega. «Si tienen que seguir gobernando, al menos que sea con sus votos, no con los nuestros», puntualiza.

Un PSOE «acomplejado»

Otra diputada, en este caso independiente, mantiene su decisión de votar no a Rajoy en el Congreso, a pesar de que el Comité Federal del PSOE decida la abstención. «Tienen que darme una razón contundente. Desde que el partido acordó votar en contra de Rajoy hasta ahora no ha ocurrido absolutamente nada nuevo ni relevante para cambiar de opinión», asegura Margarita Robles.

El argumento de que las terceras elecciones son el peor escenario también le parece muy pobre. «Un partido con complejos no ganará nunca. No concibo que el PSOE esté acomplejado cuando tiene un programa de cambio frente al PP de Gürtel. Si se ofrecen al ciudadano con esa moral de derrota, está claro que se perderán las elecciones. Pero el PSOE no es eso, es un partido de ilusión por un cambio en las formas de hacer política en este país», advierte.

El ‘no a Rajoy’ es nuestro compromiso con cinco millones y medio de votantes»

Dentro del grupo parlamentario socialista destaca otra diputada difícil de convencer, la asturiana Adriana Lastra. «El PSOE tiene que votar no a Rajoy porque es nuestro compromiso con cinco millones y medio de votantes y el deseo abrumador de nuestra militancia. Una abstención compromete gravemente nuestro futuro, convirtiéndonos en cómplices de las políticas del gobierno más regresivo y corrupto de nuestra democracia», asegura.

Respecto a las terceras elecciones que provocaría el rechazo a la investidura, también es tajante: «Serían responsabilidad exclusiva de la incapacidad de Mariano Rajoy para llegar a acuerdos. No nos dan miedo las elecciones, aunque no sean deseables. Nos dan miedo cuatro años más de corrupción y recortes. No podemos convertirnos en avalistas de tanta podredumbre», sentencia.