Una docena de diputados socialistas mantienen su ‘no’ a Rajoy a pesar de los planes de la Gestora del partido para que el grupo parlamentario se abstenga en la investidura de Mariano Rajoy. Comandados por Pedro Sánchez -que en su círculo más cercano ha anunciado que en ningún caso se abstendrá- los leales al ex secretario general se organizan para mantener esa postura frente a los barones que optan por dejar gobernar al candidato del PP.

A la diputada aragonesa Susana Sumelzo se suma la ‘número 2’ por Madrid, Margarita Robles, que también ha explicitado su oposición a cambiar el voto; el ex secretario de Organización, César Luena, la diputada asturiana Adriana Lastra y parlamentarios de distintas comunidades como la gallega y la andaluza que piden anonimato y que alegan distintas razones para decir no a Rajoy.

Traicionar sus raíces

En algunos casos, la negativa a abstenerse se produce no por lealtad a Pedro Sánchez, sino por una cuestión de principios y de raíces. Algunos diputados veteranos consideran que permitir el Gobierno de la derecha sería como traicionar a sus padres y antepasados, por lo que se plantean, incluso, dejar el escaño antes de cometer una acción que no podrían explicar en sus casas.

A todos ellos se suman los cinco diputados del PSC que también han advertido estar dispuestos a romper la disciplina de voto, como ha explicado su viceprimera secretaria, Núria Parlon, o el líder del PSE, Miquel Iceta, quien ha defendido su postura alegando que no supone «romper nada», sino ser «coherentes» con la posición que decidió el PSOE en su día y que confía que mantendrá. También está en el aire la postura de otros diputados leales al antiguo secretario general que optaron por no pronunciarse en la reunión del grupo socialista del pasado martes. Según fuentes de la antigua dirección federal, el grupo parlamentario se situaría en un 50% de partidarios de Sánchez y otra mitad liderada por el sector crítico.

Los ‘sanchistas’ se rearman para tumbar la Gestora lo antes posible

Paralelamente, los ‘sanchistas’ han comenzado a organizar movimientos de base para pedir que las primarias no se retrasen. Desde Cádiz, Málaga, Granada y Almería, pesar del férreo control de la federación de Susana Díaz, hasta en Aragón, Castilla León, Cataluña y la Comunidad Valenciana se están recogiendo firmas para exigir la celebración de un Congreso Federal de manera inmediata, cuando haya Gobierno, tal y como se aprobó en el Comité Federal de abril.

Pretenden así que la interinidad de la nueva dirección del partido termine cuanto antes y no se dilate para cumplir los objetivos de Susana Díaz, que no contempla un Comité Federal antes del mes de abril. En ese periodo, la baronesa andaluza espera que Pedro Sánchez y la abstención a Rajoy caigan en el olvido mientras ella se consolida como única opción para la Secretaría General. Su hoja de ruta marca convertirse en la nueva lideresa del partido a medio plazo y compatibilizar el cargo con la Presidencia de la Junta de Andalucía hasta que se convoquen nuevas elecciones, en el plazo de un año.

La autoridad de la Gestora, en cuestión

«Exigimos que los instigadores de esta grave crisis respondan de sus actos ante la militancia socialista y ante la sociedad española en su conjunto», aseguran en uno de los documentos que se están firmando, y que hace constar «que el no categórico a la investidura de Mariano Rajoy debe ser mantenido por el Grupo Socialista sin paliativos», ya que en ningún caso se puede propiciar, por activa o por pasiva, «un Gobierno probadamente corrupto y antisocial».

Asimismo, mantienen que «una Comisión Gestora carece de autoridad para establecer una orientación política al partido», ya que su naturaleza transitoria «tiene que atenerse a la establecida en los Estatutos. «Está obligada a crear las condiciones idóneas e instar al Comité Federal a una convocatoria de Congreso Extraordinario con primarias. Es preciso advertir que la figura de Comisión Gestora permanente no está contemplada en ninguna normativa interna», señalan.

Fernández insiste en que todos los diputados asumirán la disciplina de voto

Por su parte, la Gestora mantiene su estrategia de «pedagogía» para convencer de que la abstención es la mejor opción y confía en que el grupo parlamentario no se rompa. Así lo ha explicado esta mañana su presidente, Javier Fernández, que ha insistido en que todos los diputados socialistas «asumirán la disciplina de voto» en la votación de investidura.

«La disciplina la ha habido siempre en el grupo socialista y si se toma una decisión en el Comité Federal espero que el conjunto de los miembros del comité asuma esa disciplina», ha afirmado en los pasillos del parlamento asturiano. No obstante, ha aclarado que la reunión de este órgano para que tome la decisión sigue sin fecha. De hecho, la semana próxima se reunirán con carácter previo los barones autonómicos dentro del Consejo Territorial que preside Susana Díaz.

Page advierte contra la «histeria»

En una línea similar se ha pronunciado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que este viernes ha anunciado que acatará «sin ningún género de dudas» la decisión que tome el Comité Federal sobre la investidura de Rajoy. En declaraciones en Toledo ha abogado por que el partido no se deje llevar por «ningún tipo de histeria».

«Tenemos derecho a hablar los que hemos ganado las elecciones, los que somos presidentes, los que también somos elegidos en primarias como secretarios generales, pero no somos los únicos», ha afirmado.

A su juicio, «lo importante es que hablen los órganos del partido, que para eso están», y que «en este momento está dirigido por una persona que tiene la cualidad innata de transmitir sensatez y serenidad, como es Javier Fernández».