Susana Díaz está decidida a que todo el grupo parlamentario socialista cargue con la responsabilidad de la investidura de Mariano Rajoy. El PSOE andaluz, que controla la Gestora del partido, rechaza las peticiones internas, incluidas las de destacados barones, que defienden la ‘vía Page’, es decir, una abstención técnica de once diputados, en vez de comprometer a todo el grupo parlamentario.

El objetivo de la presidenta andaluza es evitar así que Pedro Sánchez intente relanzar su liderazgo con la bandera del ‘no a Rajoy’. Si se produce la abstención técnica, no se demostrará la unidad del partido detrás de su nueva dirección política. La victoria no será completa. En el caso de imponer la abstención en bloque, como se pretende aprobar en el Comité Federal, los ‘rebeldes’, con Sánchez a la cabeza, quedarían en minoría en la votación. Serían apenas una docena de los 84 diputados socialistas, incluidos los siete del PSC, por lo que Pedro Sánchez aparecería como un líder residual y Díaz como la gran vencedora.

La contestación de las bases ha despertado el temor de otros barones»

A medida que pasan los días, en vez de consolidarse el «spa» en el que Díaz quiere convertirse el partido, siguen surgiendo fuegos por agrupaciones de toda España. Los incendios en asambleas locales de todas las comunidades han levantado el temor de los barones a perder el apoyo de sus bases. En algunos casos, además, peligran los gobiernos autonómicos apoyados por Podemos, como el de la Comunidad Valenciana, o el de las Islas Baleares, como advirtió su presidenta, Francina Armengol, al presidente de la Gestora durante la recepción del 12-O en el Palacio Real.

¿Con qué legitimidad negocia la Gestora con el PP?», cuestiona Armengol

«¿Cómo ha generado la Gestora, de forma unilateral, esa expectativa de abstención y una vía de comunicación con el PP sin que nadie del partido lo haya decidido?», cuestionó la dirigente socialista al presidente de la Gestora, que salió precipitadamente de la recepción. Su postura, como la de otros dirigentes como Miquel Iceta o referentes como el ex lehendakari y ex presidente del Congreso Patxi López, conduce a la celebración de unas terceras elecciones a las que el PSOE llega sin un líder claro. En ese contexto, Susana Díaz debería asumir la responsabilidad del derribo de Sánchez y presentar su candidatura, un extremo que rompería su cuidada hoja de ruta.

El PSOE-A no prestaría a sus diputados

Aunque algunas fuentes internas aseguran que Fernández se inclina también por solucionar el dilema con una abstención mínima, el PSOE-A no está dispuesto a permitirlo. De hecho, se niega a que sus diputados formen parte del grupo mínimo que asumiría la abstención técnica. Por este motivo, si el resto de barones decide poner en marcha esa operación, tendrán que reunir a los protagonistas en otras federaciones.

Así lo dejó claro este jueves el portavoz de la Gestora en el Parlamento andaluz.»Cuando se produzca el pronunciamiento del Comité Federal todos los diputados, absolutamente todos, y el conjunto del partido, deben acatarlo. Ésa es la esencia de la democracia, lo contrario no sé cómo denominarlo. Todos los diputados tendrán que acatar el pronunciamiento del máximo órgano del partido», advirtió Mario Jiménez, que lanzó un mensaje al PSC: «Si participa en la toma de la decisión, necesariamente tendrá que acatar el resultado. No es momento para ningún tipo de aprovechamiento. No lo es, sino de tomar una decisión de manera seria, responsable, honesta, con respeto al partido, a sus normas y a sus órganos».