Todos en el PSOE dan por segura la abstención del grupo socialista en la investidura de Rajoy. Pero la fórmula sigue dividiendo al partido. Mientras Susana Díaz y Guillermo Fernández Vara se mantienen en una abstención en bloque, el número de federaciones que prefiere una abstención técnica de once diputados va en aumento.

Este dilema centra todas las negociaciones y llamadas cruzadas entre los dirigentes socialistas, que estudian cómo evitar la fractura del grupo socialista anunciada por el PSC -que mantendrá el ‘no a Rajoy’- y de algunos leales a Pedro Sánchez. El PSOE andaluz, por el contrario, prefiere esa ruptura, que dejaría al ex secretario general como líder de sólo una docena de diputados de los 84 existentes en el grupo. La visualización de ese liderazgo residual sería fundamental para que Sánchez no aspire a competir con Díaz por la Secretaría General en el próximo congreso del partido.

Las federaciones reclaman «generosidad» a Susana Díaz y Javier Fernández

Frente a esa posición dura y de «remate» de Pedro Sánchez, aumenta el número de federaciones que opta por la «generosidad» hacia los compañeros que tienen serios problemas para defender la abstención en sus territorios. Tanto por el rechazo que ha generado en numerosas asambleas de militantes, como por las consecuencias que puede tener en Gobiernos como el de Aragón, Baleares, la Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha, donde Podemos ha amenazado con dejar caer a los presidentes socialistas.

El hecho de que destacados sanchistas como César Luena ‘firmaran la paz’ al admitir que acatarán la decisión y se abstendrán, si así lo decide el Comité Federal, favorece esa posición de «generosidad».

El mínimo apoyo a Rajoy

De hecho, algunos referentes como Eduardo Madina están trabajando activamente a favor de la abstención técnica, ya que lanzaría un doble mensaje a la militancia para satisfacer ambas posiciones: se desbloquea la situación política, pero no se le da un apoyo a Mariano Rajoy, sino sólo el imprescindible para permitir que la legislatura eche a andar. Así lo defendió el diputado vasco en la reunión del lunes de la Gestora con los grupos parlamentarios.

También estaría en esa posición el portavoz del grupo parlamentario, Antonio Hernando, que salvaría así su complicada situación personal, al pasar de ser la voz del ‘no a Rajoy’ en la etapa de Pedro Sánchez a tener que defender ahora la abstención.

Las federaciones de Aragón, Comunidad Valenciana, Baleares, País Vasco y Castilla La Mancha optan por esa abstención técnica, que de hecho se conoce como la ‘vía Page’, ya que fue su secretario general el primero en defenderla públicamente. Ninguno de sus líderes ha formado parte de la campaña de «pedagogía» realizada esta semana en programas de máxima audiencia, que ha contado con el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara; el presidente de la Gestora, Javier Fernández; el portavoz, Mario Jiménez; el propio Madina y hasta Alfredo Pérez Rubalcaba.

Inmediatamente después de la caída de Sánchez, la defensa de la abstención recayó en destacados rubalcabistas como la ex portavoz Soraya Rodríguez y los europarlamentarios Ramón Jáuregui y Elena Valenciano. En este sentido, los defensores de permitir gobernar a Rajoy han dejado pasar casi dos semanas sin pronunciarse abiertamente a favor de la abstención. Siguen sin hacerlo líderes tan destacados como Emiliano García Page, Ximo Puig o Susana Díaz, que organizaron el derribo del secretario general.

Puig y Page dimitieron de la Ejecutiva de Pedro Sánchez, pero callan sobre la abstención

Los dos primeros incluso dimitieron de la Ejecutiva Federal para propiciar la caída de Sánchez. Y ninguno de los dos se ha pronunciado desde entonces sobre la abstención. Fuentes socialistas señalan que la contestación interna que están sufriendo en sus federaciones es tan intensa que podrían incluso verse obligados a votar en contra de la abstención en el Comité Federal. El voto será público y nominal, por lo que todos los dirigentes tendrán que responder por su postura ante sus agrupaciones.

No obstante, el problema más grave se sitúa en Cataluña. El  líder del PSC, Miquel Iceta, ya ha dejado claro al presidente de la Gestora que sus siete diputados votarán no a Rajoy pase lo que pase en el cónclave. El PSOE andaluz le ha respondido con amenazas: habrá que «evaluar» las relaciones entre ambos partidos, ya que no es «democrático» participar en la decisión del Comité Federal si no están dispuestos a acatar su mandato.

Invitación a no acudir al Comité

En este sentido, la federación andaluza incluso ha invitado al PSC a no acudir a la reunión del domingo, para evitar ese escenario. No participaría así en la decisión del Comité Federal que luego va a vulnerar. Por su parte, el PSC sólo admite como interlocutor a la Gestora, no al PSOE-A, y mantiene su intención de defender el no en el cónclave.

Los socialistas catalanes no temen una ruptura con el PSOE. Entienden que su papel para el partido ‘hermano’ es fundamental en la recuperación electoral, ya que Andalucía y Cataluña son los graneros de voto tradicionales del partido. En ese sentido, la dirección catalana señala que la abstención firmaría la sentencia de muerte del partido en Cataluña, dejando su espacio político a merced de Ciudadanos. Además, entienden que el PSOE no puede permitirse el lujo de romper con el PSC en pleno proceso de reconstrucción del partido.

Si la votación de la abstención se complica en el Comité Federal, la Gestora podría dejar la decisión en manos del grupo parlamentario. Ante la amenaza de que la votación no prosperara, la actual dirección del partido podría plantear a los dirigentes socialistas la decisión de ir a terceras elecciones o impedirlo, en vez de establecer una posición política rotunda y clara, como el ‘no a Rajoy’ o la abstención.

En el caso de optar, finalmente, por la abstención técnica. Surge el segundo dilema. ¿Quién se abstiene? Existen dos tesis. Un sector defiende que debe ser la dirección del grupo parlamentario y sus diputados con más responsabilidades, como los presidentes de las comisiones. Otro, por el contrario, señala a los parlamentarios que han defendido la abstención como ‘voluntarios’.

Los votos de la Gestora

Fuentes de la Gestora admiten que la votación no está tan garantizada como aseguran los dirigentes andaluces. Prueba de ello es que su presidente quiere que todos los miembros de la misma tengan derecho a voto en la reunión del domingo, a pesar de cuatro de ellos no son miembros del Comité Federal. Con ese voto, cuestionable estatutariamente, se pretende legitimar a la Gestora como dirección federal, ya que los componentes de la Ejecutiva Federal sí son miembros natos del Comité.

Cuestionamiento del Comité

Aunque los barones socialistas anuncian que el cónclave será mucho más calmado que el anterior, los sanchistas aún podrían plantear cuestiones legales. En concreto, cuestionan  el argumento de que los diputados rebeldes deben acatar la decisión de un órgano soberano, en este caso el Comité Federal.

Tal y como investiga un juzgado de Zaragoza, los estatutos del partido marcan que, tras la vacante de la mitad más uno de la Ejecutiva, se debe convocar un Comité Federal que a su vez convoque un Congreso Extraordinario. Ésa fue la propuesta de Pedro Sánchez el día 1 de octubre. No obstante, en vez de aprobar esa medida, el cónclave votó en contra, derrocando a Pedro Sánchez y desoyendo el mandato estatutario.

Para evitar cuestionamientos de ese tipo, y para paliar la cuestionada imagen de Verónia Pérez, presidenta de la Mesa que se autoproclamó «máxima autoridad del partido», el Comité Federal renovará ese órgano de dirección del cónclave.