El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha anunciado hoy que mientras se logra acordar un Pacto de Estado en Educación, el Ejecutivo suspenderá los efectos académicos de las reválidas en ESO y Bachillerato previstas por la Lomce y no se exigirán para obtener el título.

Rajoy, en su replica al portavoz socialista, Antonio Hernando, durante su debate de investidura ha instado al PSOE a abordar ese pacto de estado que, a su juicio, no debe consistir en derogar la Lomce ni en «en posturas maximalistas».

«Vamos a abordar la suspensión de los efectos académicos de las evaluaciones de finales de la ESO y del Bachillerato hasta que concluyamos el pacto por la educación» y «hasta ese momento la evaluación final del Bachillerato (..) no será necesaria para adquirir el título y tendrá valor únicamente para acceder a la universidad».

Suspenderemos las evaluaciones de finales de la ESO y del Bachillerato hasta que concluyamos el Pacto por la Educación»

La huelga y las 40 manifestaciones organizadas por el Sindicato de Estudiantes y la Federación de asociación de estudiantes (FAEST) con la principal confederación de padres de la pública, la CEAPA para pedir su retirada parece que han despertado a los políticos.  El Pacto Educativo ha sido el primer gesto de conciliación de Mariano Rajoy en el debate de investidura.

Por su parte, el diputado del PSOE, Antonio Pradas, ha constatado que con el anuncio de Mariano Rajoy de congelar la reválida se «desbloquea una situación que está creando muchísima incertidumbre», pero ha advertido de que los socialistas no se van a «quedar ahí», sino que siguen queriendo «derogar» la Lomce.

Tras recordar que hay una «inmensa mayoría de ciudadanos, padres, alumnos y profesores que están en contra del sistema», Pradas ha advertido de que «lo más importante ahora mismo es acabar con la inseguridad y dejar la tranquilidad en el sistema educativo de que sus hijos no se van a ver afectados por la reválida ni van a entrar en competición colegios para, en función de los resultados, ver cuál es el nivel que puede tener un alumno».

Debate

El debate reválidad sí, reválidad no, lleva tiempo rondando las aulas, exactamente desde que la Lomce decidió acabar con la selectividad, prueba de acceso a la Universidad y sustituirla por los exámenes externos. Estas pruebas las tenían que hacer los estudiantes de 4º de la ESO (15 y 16 años) y de 2º de Bachillerato (17 y 18), los alumnos tendrían que aprobarlas para obtener el título y poder seguir estudiando. Al final parece que las tesis de Jose Antonio Marina, responsable del Libro Blanco de de la Función Docente han salido victoriosas. El autor de Despertad al diplodocus lleva tiempo recomendando la necesidad del cambio educativo. Sostiene que hasta que la Educación no se convierta en la primera preocupación de los españoles en las encuestas del CIS, no habrá nada que hacer. «Mejorar la Educación no intranquiliza, no creemos que influya en nuestro estilo de vida. La educación sólo preocupa a los padres”.

Debemos elaborar una ley técnicamente buena, socialmente justa, útil para nuestros alumnos y para la sociedad»

José Antonio Marina está convencido de que estamos en un momento crítico en el que tenemos que hacer muchas cosas. «No tenemos que inventarlas, conocemos los pasos necesarios y sólo tenemos que implementar lo que ya sabemos. La solución sensata es comprometerse a elaborar en seis meses un Pacto Educativo y ponerse a continuación a elaborar una ley técnicamente buena, socialmente justa, útil para nuestros alumnos y para la sociedad”. Parece que sus tesis van por buen camino puesto que ha sido la primera oferta del futuro Gobierno.

En su último libro, Marina defiende unas pautas básicas para cambiar la educación. “El problema de la Educación en España ha sido de gestión. Tenemos un sistema educativo mediocre, estancado, sí, pero no tan malo como se dice. Yo planteo a los políticos un objetivo 5-5-5 para aumentar el prestigio de nuestra Educación y alcanzar el alto rendimiento en cinco años. Ahora bien, hay que llegar a las aulas, porque lo que no sucede en las aulas no existe desde el punto de vista educativo”.

Para conseguir el cambio, Marina defiende la necesidad de que se cumplan cinco objetivos educativos, además de subir la inversión a un 5% del PIB. “Es viable, puesto que lo hemos tenido más alto”.

Subir la inversión de Educación a un 5% del PIB reduciría el fracaso escolar al 10%»

Con ese dato, Marina asegura que es posible reducir el fracaso escolar al 10%, subir 35 puntos en la evaluación PISA, aumentar el número de alumnos excelentes y disminuir la distancia entre los mejores y los peores, “que es donde se da la mejora educativa”, favorecer y tratar bien a los alumnos con necesidades especiales y, por último aunque no menos importante, introducir dentro del currículo lo que es verdaderamente necesario. “Vengo de las trincheras y es justo ahí donde nos la jugamos. Ya es hora de ver qué habilidades del siglo XXI debemos incluir en la Educación”.

El fundador de la Universidad de Padres tiene muy clara la repercusión económica que tiene una buen inversión en Educación. “Es la que mayor ROI (retorno de la inversión) tiene en un país”.