Las restricciones al tráfico adoptadas por el Ayuntamiento de Madrid gobernado por Manuela Carmena a raíz de los episodios de alta contaminación no sólo han despertado las quejas entre los usuarios. El PP, el principal partido de la oposición en el Consistorio, ha cargado contra el protocolo aprobado el 21 de enero, que corregía el anterior y reducía un 10% el nivel máximo de contaminación, y contra la falta de previsión.

El PP solicitará un Pleno para nombrar un concejal específico dedicado a la circulación

El concejal popular Borja Carabante ha asegurado «no hay que tomar medidas cuando no son necesarias», y ha avanzado que pedirán «volver a los niveles que teníamos y que se dan en ciudades como París», ya que los niveles de polución alcanzados este fin de semana han llegado a los 180 microgramos de dióxido de nitrógeno en el aire, en lugar de los 200 establecidos por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS) que constaban en el anterior documento.

En este sentido, y continuando con el paralelismo establecido por Carmena, que aseguraba que la contaminación, como la fiebre, subía de noche, Carabante se ha mostrado rotundo: «La fiebre es tener 37 grados», a lo que ha añadido: «No le dé Dalsy a su hijo cuando tiene 35º porque tiene efectos secundarios, y esto también tiene un efecto secundario, que es fastidiar a la gente», señalaba Carabante, en declaraciones a El Independiente.

También la portavoz del PP en el Ayuntamiento del Madrid, Esperanza Aguirre, ha criticado esta reducción de los límites de activación del protocolo anticontaminación por parte del equipo de Gobierno municipal, que ha calificado de «caprichosa». Una muestra, en su opinión, que al Consistorio «no le preocupan los problemas de la gente».

Primera prohibición de circulación

Esta vez ha sido la primera en que se activan las medidas anticontaminación desde que está vigente el nuevo protocolo. Cuando se activó la alerta en 2015, con el anterior protocolo, la restricción era de circular a 70 km/h por la M-30 y, en último término, se prohibía el aparcamiento dentro de la M-30, aunque no llegó a aplicarse ninguna sanción dada la falta de previsión del Ayuntamiento. Este fin de semana, en cambio, se ha ido un paso más allá y se ha restringido el uso de la mitad de los vehículos, y sólo podían circular aquellos que tuviesen una matrícula par.

Una de las denuncias que hacen desde el principal partido de la oposición es la falta de previsión por parte del gobierno de Manuela Carmena. «Es un desprecio total y absoluto por los madrileños, el que ayer a las 23.30 horas de la noche no se hubiera dicho si se podía o no circular dentro de la M30», ha señalado Aguirre. Ante la falta de previsión y los problemas a la hora de informar, el Partido Popular solicitará un Pleno extraordinario para que se nombre un concejal específico dedicado a la circulación.

Mientras que Carmena justificaba el aviso tardío a que los niveles de contaminación «suben por la noche», desde el PP madrileño creen que podría darse más anticipación a la hora de informar, puesto que la polución tiene un fuerte nivel meteorológico. Además, los populares van a pedir la creación de aparcamientos disuasorios, la apuesta por BiciMad y la petición de que este servicio se integre en el Consorcio de Transportes de Madrid.

Así lo ha anunciado esta mañana Esperanza Aguirre, que considera que el Consistorio ha demostrado «un desprecio total y absoluto» al no informar hasta las 23.30 horas de las medidas de aplicación del protocolo contra la contaminación. Hasta ahora, es la delegación de Medio Ambiente y Movilidad la que asume estas competencias, además de limpieza, depuración y recogida de basuras, entre otras. Por este motivo, Aguirre ha defendido la formación de una concejalía independiente de Movilidad para mejorar este trabajo.

El tuit de la polémica

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, también se ha mostrado crítica con la actuación del Consistorio durante el día de ayer y ha reclamado al Ayuntamiento que gestione «con mayor agilidad» estas situaciones. «Mi queja no es por falta de coordinación», ha señalado, sino de previsión.

Cifuentes también ha criticado el tuit en la cuenta del Consistorio que bromeaba sobre la espera para conocer los datos de las estaciones medidoras de contaminación: «Me parecía que se estaban riendo de los ciudadanos», ha concluido. El tuit fue eliminado de la cuenta a los pocos minutos ante la molestia de muchos usuarios.