El concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata ha admitido esta mañana en la Audiencia Nacional que el tuit que publicó sobre Irene Villa era «un chiste» de humor negro que formaba parte de un debate sobre la libertad de expresión en el 2011 tras el despido de Nacho Vigalondo en el País por un comentario publicado en esta red social.

El edil ha explicado que abrió una cuenta en Twitter en la que publicó este comentario y que hasta que fue elegido concejal en el ayuntamiento de Madrid en junio del 2015 nadie le «reprobó» su contenido. A pesar de ello, ha manifestado que tras la polémica habló con Irene Villa a la que pidió perdón, cerró su cuenta en la red social, dimitió como concejal de cultura y dio una rueda de prensa en la que se manifestó en contra del terrorismo. Además, en su turno de última palabra ha desvelado que se manifestó contra los asesinatos de Miguel Ángel Blanco y de Francisco Tomás y Valiente.

El fiscal no acusa

En la vista ha declarado como testigo Vigalondo quien ha confirmado que en enero del 2011 se llevó a cabo una campaña en twitter tras su despido en el País por un comentario que realizó sobre el holocausto.

La fiscalía ha mantenido su posición y ha pedido la absolución del concejal.»No es objeto de jurisdicción penal que el chiste sea de mal gusto», ha afirmado el fiscal Vicente González Mota. El ministerio público también ha subrayado que Irene Villa ha asegurado que no se sintió «humillada» por este comentario.

Por su parte, la asociación Dignidad y Justicia ha ratificado su posición y ha reclamado 20 meses de cárcel para el concejal y penas de inhabilitación. En su informe final ha asegurado que el tuit en el que el edil afirmaba: «Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcàsser para que no vaya Irene Villa a por repuestos» no puede «quedar amparada por la libertad de expresión porque encierra un menosprecio a las víctimas del terrorismo».

Pago de costas a Dignidad y Justicia

La defensa del concejal se ha adherido al informe del fiscal y ha señalado que este comentario pasó desapercibido hasta que Zapata fue nombrado responsable de cultura en el Ayuntamiento de Madrid. También ha asegurado que en este comentario «no se hablaba de ETA sino de los limites de la libertad de expresión y del humor negro».

Asimismo, ha sostenido que nadie en la sala podía pensar que con este tuit buscara humillar a las víctimas de ETA. Una mujer que asistía al juicio en representación de estas víctimas ha gritado que ella si se había sentido afectada por este comentario.

El juicio ha quedado visto para sentencia que se conocerá en los próximos días. La defensa del concejal ha pedido a los jueces que, en el caso de que dicten la absolución de su cliente, condenen al pago de las costas a Dignidad y Justicia.