El partido de Gobierno ha intentado salvar los muebles con la comparecencia del ministro de Educación en el Congreso mientras todos los grupos parlamentarios menos el PP, UPN y Foro Asturias daban el primer paso para tumbar la Lomce, dando luz verde a la tramitación de una Propuesta de Ley para suspender su calendario de aplicación. Esta propuesta constaba entre los acuerdos firmados por Ciudadanos y PP, un hecho que dejaba a los populares en una encrucijada: mientras que votar «no» sin más explicaciones sería visto como un mal gesto hacia la formación de Albert Rivera, tampoco estaban dispuestos a una cesión de ese tipo para destruir su propia obra.

El PP opta por un punto intermedio: no cumple el pacto con C’s pero ofrece una alternativa

En este punto, el PP ha optado por un punto intermedio, mostrándose en contra de la propuesta pero ofreciendo a cambio -y en boca de Iñigo Méndez de Vigo- una alternativa que, si bien no era nueva, sí quería causar un golpe de efecto y calmar las inquietudes de los diputados de la formación naranja. Un intento que parece haber logrado su objetivo en C’s, que da por cumplido este pacto, según la diputada Marta Martín, coordinadora del partido en materia de Educación. «Nos congratulamos del anuncio del ministro, que no hace otra cosa que cumplir el punto 78 del acuerdo», aseguró, en los pasillos del Hemiciclo tras el debate. En sus declaraciones también restó importancia a la propuesta aprobada para suspender la Lomce, y defendió que su admisión a trámite «queda en agua de borrajas tras las declaraciones del ministro».

El ministro anuncia una conferencia sectorial el 28 de noviembre

Iñigo Méndez de Vigo, que ha acudido al Hecimiclo como invitado, ha pedido la palabra tras el debate de la propuesta para reafirmar lo que ya adelantó Mariano Rajoy en su sesión de investidura: la suspensión de los efectos académicos de las reválidas, sin llegar a suspender éstas en sí, hasta que se alcance un Pacto por la Educación. También ha recordado la convocatoria de una Conferencia sectorial el 28 de noviembre para negociar con los consejeros de Educación autonómicos y llegar a acuerdos que se traducirán en un Decreto Ley del Gobierno, que necesitará contar con el apoyo de la Cámara y que tendrá una aplicación inmediata.

Méndez de Vigo utiliza los plazos como argumento y defiende el carácter inmediato del Decreto

Precisamente el de los plazos ha sido el argumento utilizado por el ministro para restar importancia y efectividad a la propuesta aprobada en el Parlamento y señalando que «la suspensión no tiene efectos jurídicos inmediatos», puesto que, al tratarse de una modificación de una Ley Orgánica, tendría que contar con mayoría absoluta en el Congreso para pasar después al Senado, frente al carácter inmediato que tendría el Decreto Ley, ha destacado Méndez de Vigo. En declaraciones a los periodistas, ha señalado que la suspensión de los efectos académicos de  las reválidas implica que no sea necesaria su aprobación para obtener el título de ESO o Bachillerato, pero sí como una prueba de acceso a la universidad. Una prueba que, ha detallado el ministro, «será muy similar a la PAU (Selectividad)».