Las consecuencias parlamentarias para los díscolos socialistas que votaron ‘No’ a la investidura de Mariano Rajoy han comenzado a notarse este miércoles, después de que el partido haya decidido apartar de la presidencia de la comisión mixta para la Unión Europea a José Zaragoza, uno de los siete miembros del PSC que rompieron la disciplina de voto en la sesión de investidura.

La presidencia de esta comisión, que recayó en el Partido Socialista tras el reparto acordado por los grupos el pasado mes de septiembre, fue asignada a Zaragoza por el equipo de Pedro Sánchez, todavía secretario general entonces. Con la caída de ambos, esta responsabilidad pasará a ocuparla ahora la vallisoletana Soraya Rodríguez, quien fuera portavoz socialista en el Congreso durante la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Soraya Rodríguez, ex portavoz socialista con Rubalcaba, presidirá la Comisión Mixta para la Unión Europea

Rodríguez ha sido, durante la crisis interna vivida por el PSOE en los últimos meses, una de las voces más favorables tanto a la abstención que permitiese el Gobierno de Mariano Rajoy como a la salida del ya ex secretario general. En este sentido está fuertemente alineada con la posición de la gestora, aunque su posición dentro de la federación que preside es más débil. Buen ejemplo de ello fue la asamblea socialista celebrada en Valladolid el pasado 4 de noviembre y de la que, como informó El Independiente, la ex secretaria de Estado de Cooperación Internacional durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero salió abucheada.

Una situación tensa que se ha reproducido esta misma semana en la Ejecutiva autonómica del PSOE castellano-leonés, alineado con el sanchismo desde antes de los dos últimos Comités Federales, pese a la postura discordante de su presidenta, manifestada en público en numerosas ocasiones.

Soraya Rodríguez, en cualquier caso, no estará sola en la comisión mixta para los asuntos comunitarios, en la que Eduardo Madina actuará como portavoz en sustitución del también díscolo Pere Joan Pons. Tampoco será el único cambio que sufran las presidencias y las portavocías de las comisiones: la junta gestora que dirige el partido se reúne este jueves por la tarde con las «propuestas sobre los Grupos Parlamentarios» como punto destacado en el orden del día.

Peligran Robles y Sumelzo

En ese sentido, se baraja que la independiente Margarita Robles, número dos por Madrid el 26-J y significada defensora pública del ‘no es no’, sea fulminada de la presidencia de la Comisión de Justicia, aunque para ello el PSOE tuviera que moverla a otro grupo de trabajo. La ex magistrada del Tribunal Supremo ha sido, junto con la aragonesa Susana Sumelzo y el donostiarra Odón Elorza, una de las parlamentarias más beligerantes con la decisión de la abstención adoptada por el Comité Federal del pasado 23 de octubre.

Para Sumelzo también podría peligrar el puesto como portavoz en la Comisión de Cooperación al Desarrollo. Elorza, vicepresidente de la Comisión de Cultura y portavoz adjunto de la de Hacienda y Administraciones Públicas, también podría notar las consecuencias sobre alguno de los cargos que actualmente ocupa. Esta reestructuración del grupo es, en cualquier caso, independiente de la sanción económica prevista de 600 euros, o de los posibles expedientes internos que se puedan abrir a los parlamentarios que sean militantes de la organización. Además, tanto la catalana Meritxell Batet como la balear Sofía Hernánz podrían abandonar en las próximas horas la dirección del grupo socialista.