La noticia de que el rey emérito, Juan Carlos I, será el representante español en el homenaje al recién fallecido Fidel Castro ha caído como un jarro de agua fría en dos de los partidos de origen catalán, Ciudadanos y la antigua Convergència, actual PDECat. Ambas formaciones han registrado sendas preguntas en el Congreso de los Diputados dirigida al Gobierno, en las que cuestionan la legitimidad de su figura para asistir a estos actos.

En el caso de Ciudadanos, que ha registrado la pregunta a través de su portavoz en la Comisión de Asuntos Exteriores, Fernando Maura, quiere hacer que el Gobierno tenga en cuenta la condición de «dictador» de Castro para «modular» la representación española que, a su juicio, debería reducirse a la de un secretario de Estado.

«La condición de dictador del mencionado dirigente político cubano, su responsabilidad durante casi 60 años en la represión de su propio pueblo, la conculcación de sus libertades y la negación de un desarrollo económico que permita vivir dignamente a la mayoría de su pueblo y el masivo exilio que ha generado son, a juicio del diputado que suscribe, razones suficientes para modular la representación de España en sus exequias», asegura el texto presentado este lunes.

«Compadreo» con países no democráticos

En el caso de PDECat, critica el «compadreo» del Rey emérito con los mandatarios de países no democráticos, según ha señalado el portavoz de Exteriores del partido, Jordi Xuclá, en declaraciones a Efe. Xuclá se pregunta si es un «despiste» o si es la nueva línea exterior española, y alerta de cierta «disonancia» entre el compromiso del PP con la democracia en Cuba y la alta representación enviada a las pompas fúnebres del dictador, lo que, en su opinión, habrá provocado que «mucha gente del PP» se haya sentido «ofendida y agraviada».

Esta decisión de enviar al rey emérito es para Xuclá la primera manifestación de importancia sobre política exterior del nuevo Gobierno de Mariano Rajoy y su ministro Alfonso Dastis. En este sentido, en la pregunta registrada, el convergente pide al Ejecutivo que aclare cuáles son los «principios y valores» de la política exterior española que han inspirado la decisión de enviar al rey emérito a los «actos laudatorios» en recuerdo de Castro.