La posibilidad de que el Gobierno de Mariano Rajoy abra un diálogo político con la Generalitat, como ha adelantado El Independiente, para superar el bloqueo de las relaciones entre ambos ejecutivos, y la opción de que ese diálogo incluya la aceptación del término nación para definir a Cataluña, ha sido saludada como una buena noticia por los partidos catalanes. El ex presidente de la Generalitat Artur Mas ha afirmado este lunes que el Estado negociará con Cataluña «sí o sí» si acumula fuerza suficiente social y política para crear un Estado catalán.

El derecho a decidir y la celebración del referéndum tienen que formar parte de la negociación», advierte

Mas ha pronosticado hoy que «el Estado español acabará negociando con Cataluña», aunque esta negociación no tendrá lugar ahora «sino al final», después que el soberanismo haya «acumulado fuerzas» y ante la presión internacional por la financiación de la deuda pública. En una comida organizada por la Cámara de Comercio de Barcelona, el ex presidente de la Generalitat ha advertido, no obstante, sobre la actual oferta de negociación realizada por el nuevo Gobierno presidido por Mariano Rajoy, que para que el diálogo «sea productivo» y no un simple eslogan «no deben haber condiciones, limitaciones o líneas rojas».

Esto implica, ha subrayado, que «el derecho a decidir y la celebración del referéndum tienen que formar parte de la negociación» y que, en contrapartida, la parte catalana «tiene que aceptar que el Gobierno español esté en contra de la independencia de Cataluña». «Si se consigue dialogar sin condiciones previas, como mínimo se mejorará el clima -ha explicado- y, aunque sobre el tema de fondo es difícil que haya acuerdo, es mejor que haya una mesa de diálogo y que hable la política en lugar de utilizar los tribunales como ha hecho hasta ahora el Gobierno».

Según Mas, lo más probable es que los Presupuestos sean aprobados y, si esto ocurre, la legislatura finalizará con la aprobación de «un nuevo marco legal que regulará aspectos diversos para la constitución del futuro Estado catalán, y esto será la prueba definitiva de que en Cataluña se quiere orden legal y seguridad jurídica».

Diferencias entre ERC y el PDCat

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha insistido hoy en la predisposición del Gobierno en dialogar con Cataluña «sobre todos los asuntos que preocupan a la sociedad catalana», aunque siempre dentro del marco constitucional y las «posibilidades financieras» del Gobierno. En declaraciones a la prensa tras reunirse con el grupo de letrados jóvenes del Colegio de Abogados de Barcelona, Catalá ha avisado de que el Gobierno está abierto al diálogo siempre que éste no se plantee «en términos de habrá referéndum sí o sí, porque eso es imposición».

Aunque aplaudida por los partidos catalanes, la posible oferta también pondría al descubierto las diferencias entre ERC y la antigua Convergencia, socios de gobierno en la Generalitat. Esta posibilidad de diálogo no es suficiente para que ERC renuncie a la hoja de ruta del proceso que fija como objetivo prioritario la celebración de un referéndum de independencia el próximo septiembre y entre en una negociación centrada en la reforma del Estatuto. Así lo ha confirmado a El Independiente el presidente del Grupo de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, quien, sin embargo, ha destacado que ese cambio de postura les parece “una buena noticia”.

“Lo que no era normal es lo que ha pasado los últimos cuatro años en los que nadie hablaba con nadie, a nosotros nos parece positivo que gente que representa tantas cosas y que representa a tanta gente como por ejemplo Soraya Sáenz de Santamaría y Oriol Junqueras, o Montoro y Puigdemont hablen, eso forma parte de la normalidad democrática. Lo dramático es que sea noticia”, señala el líder republicano en el Congreso.

Iceta señala que “no les consta” la predisposición del Gobierno a abrir el diálogo sobre el término nación

ERC, sin embargo, no abandona una desconfianza en las propuestas gubernamentales heredada de la reforma estatutaria prometida en su día por José Luis Rodríguez Zapatero. Además, Rufián considera que entrar en ese debate “tendría un punto de traición hacia quienes nos han votado”. Aquellas personas que se movilizan en las manifestaciones de la Diada y que en opinión de Rufián “podrían sentirse traicionadas si nos encerramos en una habitación para pactar no sé qué, que además al final se acaba incumpliendo. El Gobierno Puigdemont-Junqueras está determinado a culminar este proceso con un referéndum, concluye, esto para nosotros es sagrado”.

En cuanto a los otros socios del Gobierno catalán, fuentes del PDCat recuerdan que el partido siempre ha defendido el diálogo con todos y de todo. Con una salvedad, “que sea bilateral. Diálogo sin duda, pero diálogo bilateral”, afirman para señalar que de esta forma la dirección de la antigua Convergència no tendría ninguna duda en sentarse a la mesa.

Por su parte, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, señala que “no les consta” esa predisposición del Gobierno a abrir el diálogo sobre la inclusión del término nación en el Estatuto catalán -una propuesta muy en la línea de lo que defienden los socialistas catalanes- pero ha saludado como una buena noticia esa opción. “Señalaría un cambio de posición del PP que puede ser positivo, porque sólo llegaremos a soluciones a través del diálogo y el pacto. Sería una noticia muy positiva”, ha concluido Iceta. Los socialistas catalanes se encuentran inmersos, precisamente, en la batalla por llevar al PSOE hacia una postura más proclive a aceptar esos términos, incluidos en el programa político que el PSC aprobó en su último congreso, celebrado el primer fin de semana de octubre