Tras la reunión del ministro Íñigo Méndez de Vigo con los consejeros de Educación autonómicos en la Conferencia Sectorial en la que se ha acordado eliminar los efectos académicos de las controvertidas reválidas, la «contrarreforma» queda de la siguiente manera.

  • Las reválidas de finales de tercero y sexto de Primaria eran ya diagnósticas y se seguirán haciendo con ese carácter. La de tercero es censal, esto es, la tienen que hacer todos los alumnos, pero la de sexto pasa a muestral, aunque dependerá de las Comunidades hacerla también censal.
  • La de cuarto de la ESO servirá para diagnosticar el nivel de conocimiento, sin efecto académico sobre la nota, y sin que sean obligatorias para todos los alumnos. En todo caso, las Comunidades podrán ampliarla a todos los alumnos. Deja de estar vinculada a la obtención del título.
  • La reválida de Bachillerato, será similar a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), es decir, la antigua Selectividad y se negociará con las universidades.
  • Sólo tendrán que hacerla aquellos estudiantes que quieran ir a la Universidad, a los que se examinará de los contenidos de segundo de Bachillerato en exclusiva.
  • Deberán sacar un mínimo de un 4 para aprobarla y pesa un 40 por ciento de la media con la nota de bachillerato, que es un 60 por ciento.
  • Será una prueba externa evaludada por profesores universitarios y de instituto.
  • Todos los alumnos que superen primero y segundo de Bachillerato tendrán su título de bachiller.
  • No habrá prueba oral de inglés en la nueva PAU.