Luis Bárcenas tendrá que esperar hasta enero del 2017 para declarar en el juicio del caso Gürtel, según fuentes judiciales. Los peores pronósticos del tribunal se han cumplido, ya que no han logrado que antes de las próximas Navidades hayan declarado los 37 acusados en esta trama de corrupción vinculada con el PP. Por ello, los jueces ya han fijado sesiones de esta vista hasta el próximo mes de junio.

El tribunal tiene señaladas cinco sesiones antes de que termine este año. Sin embargo, lo más probable es que solo le de tiempo a acabar con la llamada trama de Majadahonda en la que Bárcenas no está acusado por lo que el tribunal le ha eximido de acudir a la vista que se celebra en San Fernando de Henares (Madrid).

Interrogatorios exhaustivos

Las declaraciones se están alargando por el exhaustivo interrogatorio de la fiscal Conchita Sabadell que pregunta por todo tipo de detalles que aparecen en el sumario desde los documentos de la contabilidad b hasta los recogidos en memorias informáticas. La declaración de Francisco Correa, el jefe de esta trama de corrupción, se prolongó durante tres jornadas, a pesar de que el imputado reconoció la mayoría de los hechos de los que le acusa el ministerio público.

Fuentes judiciales han explicado que la declaración del extesorero del PP se va a posponer para evitar que empiece antes de fin de año y se retrase a los primeros días de enero. «Es mejor que se realice seguida», apuntan fuentes de su entorno.

Bárcenas no ha dejado de trabajar con sus letrados, Joaquín Ruiz y Francisco Maroto, desde el primer día del juicio para preparar su declaración. «La preparación va variando a medida que avanza el procedimiento», explican. Las fuentes consultadas admiten que este juicio ha dejado de ser el caso Correa para convertirse en el caso Bárcenas y es que a la mayoría de los acusados se les pregunta por las posibles relaciones que han podido tener con el ex dirigente popular.

De buen ánimo

Fuentes jurídicas han explicado que el ex tesorero del PP sigue «fuerte» y con ganas de dar su versión. Correa sostuvo que montó con él un negocio en el que se repartían las comisiones que cobraban a empresarios a cambio de adjudicaciones públicas. La fiscalía sostiene que Bárcenas tuvo una relación activa con las mordidas de una obra en Castilla-León que fue reconocida por el empresario Alfonso García Pozuelo, que es uno de los tres arrepentidos en este juicio.

Asimismo, el dirigente popular tiene que explicar el origen de los 22 millones de euros que llegó a acumular en Suiza y que él sostiene que proceden de su olfato para las inversiones, de sus negocios inmobiliarios y de la compra venta de cuadros. El interés de su declaración se centra en las personas de su antiguo partido a las que atacará después de que Mariano Rajoy haya logrado repetir en la presidencia del Gobierno y su enemiga María Dolores de Cospedal ocupe la cartera de Defensa.