Un preso del centro penitenciario Ocaña II (Toledo) ha agredido este sábado a varios funcionarios, dos de los cuales tuvieron que ser evacuados a un servicio de Urgencias debido a las heridas que presentaban. Es al menos el cuarto incidente de estas características que se registra en prisiones españolas en menos de dos semanas, lo que ha incrementado el malestar de los sindicatos.

Según ha informado la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), los hechos sucedieron en torno a los 8.50 horas, cuando un recluso internado en el módulo 4 -cuya identidad se corresponde con las iniciales F.J.J.S.- se negó a salir de la celda para bajar al patio y empezó a  proferir insultos al funcionario: “Cabrón, capullo, bajo cuando me sale de los cojones. Estoy harto de protestar”.

De acuerdo con el relato de esta organización sindical, el preso comenzó a propinarle “puñetazos y patadas” al trabajador, al que intentó “apuñalarle con un bolígrafo en el costado izquierdo”. No lo logró por la ropa que vestía el funcionario, quien consiguió reducir al agresor mientras llegaron en su auxilio el jefe de servicios y otros compañeros.

Un trabajador sufrió magulladuras diversas y otro una fuerte contusión en una muñeca

El interno continuó ofreciendo “una resistencia muy activa” y “propinando patadas y cabezazos” hasta que fue reducido completamente y trasladado a una celda de aislamiento. Según Acaip, dos funcionarios tuvieron que ser atendidos en Urgencias, uno por magulladuras diversas, un ojo morado y un dedo pendiente de valoración y otro con una fuerte contusión en una muñeca. El resto de funcionarios agredidos fueron tratados en la enfermería de la prisión.

Construido en el año 1980 y con 349 celdas, Ocaña II es la segunda prisión que se encuentra operativa en esta localidad toledana, a unos 60 kilómetros de Madrid. Es una de las seis cárceles que funcionan en Castilla-La Mancha, que contabiliza en la actualidad 1.702 reclusos (1.493 penados y 209 preventivos).

Cuarto incidente

El de Ocaña II es al menos el cuarto incidente registrado en prisiones españolas en las dos últimas semanas que se saldan con agresiones a funcionarios. En la tarde del pasado 27 de noviembre, un trabajador del centro penitenciario de Topas (Salamanca) fue agredido por un interno cuando llevaba a cabo el cierre de la población reclusa. Recibió múltiples golpes en diferentes del cuerpo y le arrancaron un mechón de pelo cuando el recluso intentó lanzarlo por las escaleras, por lo que tuvo que ser atendido en la enfermería del centro y darse de baja.

Dos días después, dos funcionarios que prestan servicio en la prisión de Estremera (Madrid) sufrieron un ataque cuando procedían a aislar un interno que incumplió de forma reiterada las órdenes en medio del comedor. Y el pasado 7 de diciembre, un recluso de nacionalidad colombiana se abalanzó sobre dos funcionarios del centro penitenciario de Daroca (Zaragoza), a los que propinó diversos cabezazos y patadas que le impidieron continuar la jornada de trabajo y les obligaron a acudir a un centro sanitario para valorar las lesiones sufridas.