El presidente del PP de Álava y vicesecretario general de los populares vascos, Javier de Andrés, sustituirá a Carlos Urquijo como delegado del Gobierno en el País Vasco. En sus primeras palabras De Andrés ha asegurado que asume el cargo «ilusionado» y con la intención de ejercerlo «con la máxima dedicación y compromiso con el bienestar de todos los vascos».

La decisión adoptada este viernes por el Consejo de Ministros llega después de que Urquijo acumule un acentuado desgaste después de cinco años en el cargo en el que se ha caracterizado por su férrea defensa y respeto de los símbolos del Estado en Euskadi y por haber cosechado un profundo rechazo desde todas las formaciones nacionalistas, en especial el PNV y EH Bildu. La gestión de Urquijo se ha centrado en una batalla judicial para frenar cualquier atisbo de apología del terrorismo y de humillación de las víctimas, además de por su vigilancia ante el impulso de las políticas del nacionalismo en contra del modelo de los valores básicos marcados por la Constitución española.

Su actividad de vigilancia y de recurso ante los tribunales se ha disparado sobremanera lo que lo ha convertido la figura del delegado del Gobierno, que hasta entonces parecía algo simbólica, en un azote y vigilante incansable de los símbolos nacionales. Sólo en sus tres primeros años en el cargo, según consta en la memoria de la Abogacía del Estado, se interpusieron a instancias de la Delegación 780 recursos ante los tribunales.

Un diálogo que el gobierno de Rajoy parece querer reforzar al relevar a Urquijo, con quien los puentes de entendimiento entre el mundo nacionalista parecían imposibles. El nuevo delegado del Gobierno a partir del próximo 1 de enero, Javier de Andrés, muestra un perfil más moderado y sin, por ahora, el nivel de rechazo que ha ido acumulando Urquijo. De Andreá (Vitoria 1967) tiene una dilatada experiencia institucional en Euskadi y de relaciones y negociaciones con todas las sensibilidades políticas. Casado con una andereño o profesora de ikastola y padre de tres hijos, durante el periodo en el que fue diputado general de Álava (2011-2015) llegó incluso a negociar con el PNV y logra el apoyo a una de sus cuentas. De talante más moderado y dialogante, quienes le conocen aseguran que evita las discusiones innecesarias y que procura trabajar el acercamiento más que el enfrentamiento. Periodista de formación, en su currículum figura haber sido jefe de prensa de otro diputado general de Alava del PP, Ramón Rabanera, de quien aprendió mucho de lo que hasta ahora ha practicado como parlamentario en la Cámara de Vitoria y como portavoz del PP en las Juntas Generales de Alava. Actualmente también ejercía como presidente del PP en Alava, cargo que abandonará.

Un ‘azote’ por el respeto a los símbolos nacionales

Ya hay quien ve en esta decisión del Gobierno de Rajoy un nuevo gesto hacia el PNV quien en reiteradas ocasiones a lo largo de estos años ha solicitado la reprobación de Urquijo y su destitución. El delegado saliente se ha caracterizado por librar batallas en multitud de frentes en defensa y respeto de los símbolos de España en el País Vasco pese al rechazo de amplios colectivos políticos y sociales. Uno de los motivos en los que mayor litigiosidad ha generado ha sido su empeño en que los 250 ayuntamientos del País Vasco ondearan la bandera de España, una cuestión que le llevó a presentar hasta 223 denuncias y que en todos los casos se resolvieron a su favor obligando a los municipios a hacer ondear la enseña nacional. Cuando accedió al cargo prácticamente ninguno cumplía con esta obligación legal y ahora, si bien en algunos casos continúan incumpliéndolo, la mayoría la ha incorporado.

Urquijo ha denunciado a casi todos los ayuntamientos vascos por no ondear la bandera española

Junto a ello, Urquijo se ha caracterizado por plantear batallas constantes contra el entorno radical, que lo ha convertido en el objetivo principal de sus críticas y sátiras. Los recibimientos u ‘ongietorris’ a miembros de ETA a su salida de la cárcel han sido constantemente denunciados por Urquijo, así como los actos en los que pudieran producirse apología a la acción criminal de ETA o se humillase a las víctimas del terrorismo. En muchos casos con un celo que posteriormente se comprobaba excesivo. Esta acción le ha convertido en el pim, pam, pum de la izquierda abertzale, que le ha elevado a objeto de mofa constante durante todos estos años, con carteles, caricaturas en fiestas o incluso con imitaciones como la que precedió al mitin multitudinario celebrado en San Sebastián para recibir a Arnaldo Otegi tras su salida de prisión.

Nacido en Llodio, la misma localidad natal que Juan José Ibarretxe, Urquijo ha ido aumentado el número de críticas cada año. También el PNV, aunque en menor medida, ha arremetido de modo especialmente contra la figura de Urquijo, por su condición de defensor de las “esencias” españolas en el País Vasco. Tras su relevo fuentes del EBB del PNV han asegurado que tampoco con su sucesor, Javier de Andrés, su posición crítica variará porque se dirige hacia la figura del delegado del Gobierno, independientemente de quién ocupe el puesto.

Cazado comprando en el ‘top manta’

En su trayectoria también ha sobresalido la batalla que Urquijo, junto a la Abogacía del Estado, ha librado en contra de las consultas, bien de carácter identitario o de otro tipo se han convocado en numerosos municipios del País Vasco. Incluso ha llegado a denunciar a los ayuntamientos que no respetaban el calendario de festivos fijados para todo el país, en especial el día de la Constitución, y en la que llegó a ganar sus denuncias.

El último episodio al que se ha tenido que enfrentar Urquijo procedente del entorno abertzale fue la publicación en un medio del Grupo Noticias, afín al PNV, de una imagen junto a su esposa comprando en un puesto ambulante ‘top manta’ en una calle de Vitoria. La cuestión ha llevado a pedirle explicaciones y tramitar preguntas parlamentarias para que dé explicaciones.

Ha reivindicado la continuidad y mayor reconocimiento al papel de las Fuerzas de Seguridad del Estado en Euskadi

Otro de los frente en los que se ha empeñado de modo especial ha sido el de la defensa de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Euskadi, ante los que anualmente, con motivo de la celebración del Día de la Constitución recordaba que nunca abandonarán el País Vasco ni rebajarán su presencia y a los que siempre ha defendido que la sociedad e instituciones vascas tiene una deuda de agradecimiento por cumplir. En la última celebración del pasado 6 de diciembre, el aún delegado del Gobierno moderó su discurso y afirmó que el nuevo Gobierno apuesta por abrir una nueva etapa de diálogo.

El PP vasco ha afirmado que la designación este viernes en el Consejo de Ministros del presidente del PP de Álava como nuevo delegado de Gobierno en Euskadi «refuerza el papel político» de esta institución en Euskadi, ya que cree que la nueva etapa política que ha comenzado «debe estar marcada por una interlocución directa y fluida» entre los gobiernos vasco y central, con el objetivo de «mantener y fortalecer la relación de lealtad mutua y colaboración institucional entre los dos ejecutivos».

En un comunicado, el PP ha destacado que De Andrés es uno de los «principales dirigentes» del PP vasco y ha desempeñado «importantes responsabilidades públicas» en los últimos años, entre las que ha destacado su labor como diputado general de Álava en la pasada legislatura. En la actualidad compaginaba su escaño como parlamentario vasco con el de portavoz del PP en las Juntas Generales de Álava. «Su trayectoria política e institucional acredita su valía, su conocimiento de la Administración Vasca y su peso político para ejercer este relevante cargo en la actual legislatura, marcada más que nunca por la voluntad de diálogo y entendimiento entre las diferentes fuerzas políticas», ha asegurado la formación popular vasca.

Esta decisión podría ser un nuevo gesto de Rajoy hacia el PNV, que había solicitado su destitución.

Por otro lado, ha hecho referencia a la labor realizada por Carlos Urquijo, quien durante los últimos cinco años «ha demostrado su firme compromiso con Euskadi defendiendo con acierto y valentía el respeto a nuestros marcos de convivencia». «Ha sido una pieza clave del engranaje entre el Gobierno de España y Euskadi, priorizando siempre el interés general por encima de cualquier otra cuestión», ha subrayado.

El nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés.

El nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés. EUROPA PRESS

Para el PP vasco, la nueva etapa política que ha comenzado, tanto en el Gobierno vasco como en el Gobierno central, «debe estar marcada por una interlocución directa y fluida entre ambos gobiernos, con el objetivo de mantener y fortalecer la relación de lealtad mutua y colaboración institucional entre los dos ejecutivos».

De Andrés, más moderado y dialogante, fue diputado general de Alava y deberá abandonar la presidencia del PP en Alava

Javier de Andrés, que ha abandonado este mismo viernes su escaño de parlamentario vasco y la portavocía del grupo popular en las Juntas Generales de Álava, ha propuesto a Iñaki Oyarzábal, secretario de Derechos y Libertades del Partido Popular, para presidir el partido en territorio alavés, mientras que será Ana Morales la que le sustituya como portavoz en la institución foral. Además, ocupará el escaño de De Andrés en la Cámara legislativa vasca Javier Ruiz de Arbulo, que ya fue parlamentario durante la pasada legislatura.

Con estos nuevos nombramientos de personas de la máxima confianza del presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, como son Javier de Andrés e Iñaki Oyarzábal, los populares vascos pretenden afrontar, de manera coordinada, «esta nueva etapa política que se abre en esta legislatura».

El PNV, contra la figura del delegado de Gobierno

Desde algunos ámbitos de la política vasca se ha interpretado este relevo en la delegación del Gobierno en Euskadi como un nuevo gesto y concesión del Gobierno del PP hacia el PNV en su camino por recabar apoyos. Los nacionalistas habían denunciado a lo largo de todo su mandato lo que consideraban un cúmulo de excesos. En varias ocasiones el PNV había reclamado su destitución. Tras conocerse la designación de De Andrés, Fuentes del Euskadi Buru Batzar (EBB) del PNV han recordado a Europa Press que el PNV es contrario a la figura del delegado del Gobierno, «con independencia de quién sea la persona» que ocupe el cargo. En opinión de la Ejecutiva jeltzale, «el tiempo ha demostrado que, más allá de las competencias que le atribuye la Ley», el delegado del Gobierno central en Euskadi «ha actuado casi siempre como contrapoder de las instituciones vascas democráticamente elegidas y constituidas».