Una semana después del inicio de la declaración del ex tesorero del PP Luis Bárcenas en el juicio de la trama Gürtel, le toca el turno a su esposa, Rosalía Iglesias, que mañana tendrá que responder a las preguntas de la Fiscalía sobre su supuesta cooperación en los delitos que se le imputan a su marido.

En principio, su declaración estaba prevista para el pasado viernes, pero la comparecencia de Ángel Sanchís Herrero, hijo del ex tesorero de Alianza Popular Ángel Sanchís Perales, se prolongó más de lo esperado y el presidente del tribunal decidió posponerla a este lunes para no tener que partir el interrogatorio en dos días.

Iglesias se enfrenta a una petición fiscal de 24 años y un mes de cárcel como supuesta autora y cooperadora en los delitos de su marido. Se la acusa de ser titular de una cuenta en Suiza y de tratar de justificar con un documento falsificado un ingreso de 560.000 euros en su cuenta de Caja Madrid en 2006 como ganancias procedentes de la compraventa de cuadros.

Durante la declaración de Bárcenas en el juicio, que se prolongó más de 16 horas entre lunes, martes y miércoles de la pasada semana, el ex tesorero quiso dejar a su mujer totalmente al margen de sus negocios. «A mi mujer no le interesan estos temas: no le interesan, no le han interesado nunca y siguen sin interesarle», indicó después de afirmar que con ella no hablaba de trabajo porque su función se limitaba a «llevar la casa».

Bárcenas también explicó en más de una ocasión que su esposa firmaba documentos que él le presentaba sin saber qué eran y que lo hacía por la «confianza» propia que existe en un matrimonio. Y aunque le acompañaba algunas veces a los bancos suizos, Rosalía Iglesias tampoco sabía qué hacía su marido dentro y se limitaba a esperarle en una salita donde le ofrecían «un café o una coca-cola».