El juez José de la Mata ha vuelto a incluir a Luis Iglesias, yerno de Eduardo Zaplana, en la causa en la que investiga los negocios de Oleguer Pujol. Su colega, Santiago Pedraz, le sacó de este proceso a petición de la fiscalía Anticorrupción y mandó las diligencias por delito fiscal a los juzgados de Madrid. Ahora, ha sido imputado por un delito de blanqueo de capitales porque el magistrado le acusa de haber «liderado» la operación de compra venta de 1.152 sucursales del Banco Santander en el 2007 y de decidir el sistema de cobro de las comisiones de esta operación en terceros países para ocultar este dinero a la Hacienda Pública.

El togado ha tomado esta decisión tras haber interrogado al benjamín de los Pujol, a los hermanos Javier y Gabriela de la Rosa y a José María Villalonga, padre e hijo. Javier de la Rosa entregó al juez diversa documentación que acredita que la participación de Iglesias fue más activa de lo que se sospechó cuando la causa era instruida por Pedraz.

Un papel decisivo

El magistrado sostiene que Iglesias «lideró» junto a Oleguer Pujol «la negociación de la operación inmobiliaria» con el Banco Santander y «fue quien decidió las ganancias de cada comisionista, las condiciones de pago y el sistema a emplear para ocultar las ganancias ilícitas  para dificultar la identificación de las personas físicas perceptoras de las comisiones y su posterior introducción al tráfico legal».

Por ello, De la Mata sostiene que el socio del benjamín de los Pujol en la sociedad Drago fue el que decidió «usar una estructura solitaria holandesa para cobrar las comisiones» que ascendieron a los 11,5 millones de euros de los que el yerno de Zaplana y Oleguer Pujol percibieron cinco millones de euros.

El magistrado también  asegura que Iglesias «propuso directamente» a los Villalonga «el procedimiento para poder ocultar fondos al darles indicaciones de cómo debían comprar una sociedad y recibir los pagos en Suiza».

El juez tipifica esta actuación como un delito de blanqueo de capitales y cita a Iglesias a declarar, en calidad de investigado, para el próximo 8 de febrero. Esta será la primera vez que el yerno de Zaplana explicará a un magistrado su relación con estos hechos, ya que no se le ha tomado declaración, a pesar de que su domicilio y sus oficinas fueron registradas en octubre del 2014 por orden del juez Pedraz.

La investigación

De la Mata investiga al clan Pujol por haber creado una organización que se ha dedicado durante años a ocultar en paraísos fiscales las comisiones que presuntamente les pagaron empresarios a cambio de adjudicaciones públicas.

Oleguer Pujol, en su declaración judicial, admitió que cobró estas comisiones en el extranjero, pero aseguró que había regularizado las mismas en el 2012 y en el 2013. También confesó que esperó hasta el 2014 para aflorar sus ingresos en una cuenta en Andorra porque este dinero procedía de la herencia de su abuelo, Florenci, con el fin de «no dejar en evidencia» a sus hermanos que no quisieron acogerse a la amnistía fiscal del Gobierno de Mariano Rajoy.

El benjamín de los Pujol también reconoció que no mantiene relaciones con su antiguo socio y aseguró que le iba a demandarle porque aún le debe una parte de la comisión por la venta del edificio de Prisa en Madrid.