Los partidos políticos españoles con representación en el Congreso de los Diputados recibieron en el año 2016 57.048.820,8 millones de euros en subvenciones públicas por parte de la Administración Central, sumando las partidas de gastos ordinarios y las de gastos de seguridad, 3,2 millones más que la cantidad que recibieron en 2015 por estos mismos conceptos.

El Gobierno, por medio de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, detalló en febrero que la previsión presupuestaria para 2016 era de 52,7 millones, una cantidad que finalmente se ha quedado a 4,3 millones de euros de la confirmada este martes, tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado de dos disposiciones del ministerio del Interior en las que se desglosan las subvenciones recibidas por los partidos políticos durante el segundo semestre del año. Los del primero se pueden consultar en el Portal de Transparencia habilitado por el Gobierno en el año 2014.

De la suma de ambos períodos, se desprende que el Partido Popular recibió en 2016 17,9 millones en subvenciones, muy por encima de los 12,7 del PSOE (incluyendo al PSC), los 8,1 de Podemos y los 6,9 millones de Ciudadanos. En el caso del partido de Pablo Iglesias, que concurrió a las elecciones del 26-J en coalición con Izquierda Unida y diversas mareas autonómicas, habría que sumar los 2,2 millones que percibe el partido de Alberto Garzón y los casi 700.000 que se embolsa Compromís.

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El 26-J ‘hunde’ a Podemos

Estas subvenciones, en virtud de lo establecido en la Ley Orgánica de 2007 sobre financiación de los partidos, se otorgan en función de los resultados obtenidos en las últimas elecciones, premiando con cantidades fijas tanto los escaños como los votos. Por eso, las elecciones del mes de junio marcaron drásticamente el año de los partidos a nivel económico. Mientras que las subvenciones al Partido Popular crecieron casi un millón de euros durante el segundo semestre, las de Ciudadanos encogieron 600.000 euros y las de Podemos retrocedieron 1,1 millones, compensados en parte por el crecimiento de Izquierda Unida, cercano a los 200.000 euros.

El PP pierde más de un 27% respecto a lo percibido en 2015 y el PSOE se deja 3 millones

No obstante, la irrupción de Podemos y Ciudadanos en el panorama electoral ha alterado por completo el reparto económico implantado hasta ahora en el Congreso. El PP, en comparación con lo percibido en 2015 (24,8 millones), pierde cerca de un 27,5%, una caída más acentuada incluso que la del PSOE-PSC, que se deja un 18,5% de los 15,6 millones que consiguió el año pasado.

Crecen ERC, Compromís y el PNV

En este sentido, sólo tres formaciones resisten la sacudida de los nuevos partidos e incrementan sus subvenciones respecto a 2015: Esquerra Republicana de Catalunya (+882.252,47€), Compromís (+463.391.14€) y PNV (+13.643€). Las caídas más apreciables las sufren EH Bildu, que pierde más de un 50% respecto a lo que recibía Amaiur (pasa de 832.000 a 410.000) y Convergencia, que se deja por el camino casi un tercio de sus ingresos (de 1,7 millones a 1,2).

Estos datos no incluyen la financiación que los partidos reciben, también, de parte de las subvenciones anuales que establezcan las Comunidades Autónomas, ni las aportaciones que en su caso los partidos políticos puedan recibir de los Grupos Parlamentarios de las Cámaras de las Cortes Generales, de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas, de las Juntas Generales de los Territorios Históricos vascos y de los grupos de representantes en los órganos de las Administraciones Locales.