Era el primer pleno de la investidura en el Parlamento Vasco. En la calle el pebetero que recuerda a las víctimas de ETA hoy estaba encendido. El calendario ha querido que el estreno de las sesiones plenarias de la XI legislatura vasca coincidiera con el aniversario del asesinato de un ex parlamentario del PP, Gregorio Ordoñez, el 23 de enero de 1995 y al que se ha rendido homenaje con un minuto de silencio que han respetado todas las formaciones de la Cámara, también la izquierda abertzale.

Lo han hecho poco antes de que la fractura en torno a la violencia y sus consecuencias y el modo de afrontar el nuevo tiempo volviera a aflorar. En el orden del día figuraba la conformación de una Ponencia de Memoria y Convivencia que a modo de continuación de la fallida Ponencia de Paz y Convivencia de la pasada legislatura diera una nueva oportunidad a los trabajos en pos de un consenso mínimo que permita cerrar heridas y acordar un relato de lo sucedido en la sociedad vasca durante las cinco últimas décadas de violencia.

La iniciativa ha salido adelante con el apoyo de todos los partidos a excepción del PP que ha optado por no secundarla y quedarse fuera de ella. Los populares consideran que en ella no se prioriza la “deslegitimación del terrorismo” sino que se rebajan las pretensiones para “aliviar” la carga de responsabilidad de la izquierda abertzale. Además, cuestiona que en la misma se contemple, con el respaldo de PSE y PNV, la “deslegitimación” de la política penitenciaria del Gobierno del PP como uno de los ámbitos a tratar en aras a facilitar un nuevo clima de convivencia en el País Vasco.

Entre los propósitos que se establecen en la iniciativa se citan el reto de alcanzar amplios consensos en relación a la memoria, la convivencia, las víctimas, la deslegitimación del terrorismo y la violencia, además de la política penitenciaria o sobre conceptos como la libertad, la paz y los derechos humanos. El presidente del PP, Alfonso Alonso, ha señalado que nada ha cambiado en el planteamiento del citado foro –que en su primera versión se creó en 2013- del que la pasada legislatura tanto el PSE como UPyD y el PP salieron tras negarse la izquierda abertzale a apoyar el documento de mínimos que establecía el llamado “suelo ético” sobre el que se basaba el relato de deslegitimación del terrorismo que se aspiraba a acordar. Alonso ha preguntado al PSE qué razones le llevan a volver a formar parte de una ponencia de este tipo si tan sólo se ha producido un cambio, “que ustedes son ahora socios de Gobierno”.

La soledad “del discurso que acabó con ETA”

El líder de los populares ha lamentado que se pretenda “aliviar” la presión a la izquierda abertzale incorporando cuestiones paralelas como la deslegitimación de la política penitenciaria. Ha señalado que el PP no podrá acordar nada “con quien aún es incapaz de afirmar que matar estuvo mal y que jamás tuvo justificación”. Ha recordado que los “rescoldos” de quienes apoyaron a ETA continúan ahí pese a que su llama se haya apagado, pero la banda ni se ha “disuelto ni se ha desarmado”.

Recuerda las posiciones de firmeza en la deslegitimación del terrorismo que libraron personas como Gregorio Ordoñez, que “lo hizo a la cara y por eso le mataron por la espalda”. Concluye que el planteamiento de la nueva ponencia, en la que se evita la exigencia de apoyar unos principios éticos básicos “supone una involución” y que la soledad en la que deja a su formación es “la soledad del discurso que acabó con ETA”.

Alonso: ‘Gregorio Ordoñez sí deslegitimó el terrorismo, lo hizo a la cara’, por eso le mataron por la espalda

Desde el PSE, su portavoz en la Cámara vasca, José Antonio Pastor, ha lamentado que el PP decida no participar en la Ponencia que hoy se ha aprobado. “Hemos compartido con ustedes esa misma trinchera de resistencia ante el acoso y el terror”. Pastor ha señalado que además de deslegitimar la política penitenciaria “porque es imprescindible que el Gobierno español se implique” para facilitar la convivencia en Euskadi, “tampoco concebimos que la convivencia futura se pueda construir prescindiendo de la deslegitimación radical del terrorismo.

«Debemos ser capaces de mirarnos a los ojos»

Desde el PNV también se ha lamentado la ausencia del PP en este foro. Su portavoz, Iñigo Iturrate, ha apuntado que pese a las dificultades para alcanzar un gran consenso producidas la pasada legislatura, “nuestra obligación es perseverar”. El PNV cree que no se debe “cerrar en falso” esta cuestión si lo que se pretende es lograr “un país en paz y unido, sin rencor y sin odio”. Por ello Iturrate ha defendió la oportunidad de volver a intentar “un diálogo plural” en el foro que ahora se crea para apuntalar la convivencia.

Señores del PP, hemos compartido con ustedes la misma trinchera del acoso y el terror’

La intervención más emotiva ha sido la de la representante de Elkarrekin Podemos, Pili Zabala, víctima de los GAL; quien se ha emocionado al tomar la palabra desde la tribuna del Parlamento, “han sido 28 años sin hablar”, ha apuntado. Defiende que se debe trabajar por todas las víctimas, “por todas las personas que hemos sufrido” para poder ser capaces de “mirarnos a los ojos, de escuchar a la otra persona sin ser juzgados”. Ha abogado por un cambio de la política penitenciaria y por la apertura de los archivos policiales para arrojar luz sobre los muchos atentados sin resolver, tanto de ETA como de “la violencia del Estado” que se produjeron en el pasado.

Por último, desde la izquierda abertzale, Julen Arzuaga, ha afirmado que la paz aún no se ha instalado porque pervive «la violencia de la dispersión de los presos” y ha apuntado que en el desarrollo de los trabajos de la ponencia de Memoria y Convivencia “no aceptaremos ni vetos ni imposiciones”.