El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, ha enviado una carta al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y al responsable de organización del partido morado, Pablo Echenique, para quejarse del modo en el que IU se está viendo salpicada por el debate interno de Podemos, hasta el punto de ser utilizada como contraejemplo. «Es una práctica intolerable y desleal», denuncia.

En este proceso preparatorio del congreso de Podemos, la relación con IU e incluso su modelo organizativo han sido utilizados por los dirigentes del partido morado para marcar diferencias. Así, Íñigo Errejón alertó contra una fusión con IU al margen de la militancia y el anticapitalista Miguel Urbán criticó la propuesta organizativa del ‘número 2’ por ser una «Izquierda Unida 2.0».

Garzón, que ya replicó a Errejón en las redes sociales y tuvo que enviar una carta a sus militantes para dejar claro que IU no tiene prevista ninguna fusión, ha decidido dar ahora un paso más y dirigirse a los máximos dirigentes de Podemos para lanzar una llamada de atención.

‘Han tomado como práctica habitual faltar al respeto a IU’

«Estamos viendo con enorme preocupación como en el marco de ese debate interno en Podemos, distintas facciones han tomado como práctica habitual faltar al respeto a IU en diferentes formas», denuncia la carta de Garzón, a la que tuvo acceso Europa Press.

Según detalla, «no se trata del uso de palabras gruesas, sino del intento de desprestigiar» a IU y «ponerle como contraejemplo de la propuesta de cada facción». «Nos parece una práctica intolerable y desleal y llamamos a la reflexión profunda a los dirigentes de Podemos», añade.

A su juicio, «todos los espacios de confluencia, desde los institucionales hasta los sociales, se resienten ante este tipo de declaraciones», y avisa: «Esta actitud contribuye a generar un clima desfavorable para la construcción de espacios conjuntos en el futuro».

‘Lealtad con los aliados’

Garzón, que firma la carta con su responsable de Organización, Ismael González, sostiene que en Izquierda Unida están «orgullosos» de su modelo organizativo y que no tienen inconveniente en debatir con otros sobre cómo estructurar una organización, pero siempre «con lealtad» a sus ideas y a sus aliados. Por último, subraya que, pese a la insistencia de los medios de comunicación, IU no ha querido practicar «ningún tipo de injerencia» en el debate interno de Podemos al entender que el futuro del partido morado «está en manos de su militancia» y que las organizaciones aliadas han de mantenerse «neutrales».