José Manuel Maza, fiscal general del Estado, ha convocado para el próximo 3 de febrero al consejo fiscal para preparar la renovación de 30 puestos clave de la fiscalía que se llevará a cabo en otra sesión prevista para mediados de febrero. Los mandatos, por ejemplo,  de los fiscales jefe de la Audiencia Nacional, de cinco fiscales de sala del Tribunal Supremo y de los Tribunales Superiores de Andalucía y el País Vasco están en situación de interinidad, ya que la anterior fiscal del Estado, Consuelo Madrigal, no abordó esta cuestión al estar el Gobierno de Mariano Rajoy en funciones hasta el pasado mes de octubre.

Fuentes fiscales han explicado que en el Consejo Fiscal del 3 de febrero se decidirá el sistema para renovar estos cargos. La presentación de candidatos finalizó el pasado 2o de enero. Estas fuentes han explicado que en la reunión del viernes se decidirá la fecha en la que se abordará esta renovación y si la misma se lleva a cabo de golpe o se realiza por partes.

El Consejo Fiscal está integrado por 12 fiscales y sus votaciones no son vinculantes para el fiscal general que puede optar por otro candidato que no haya sido elegido por este organismo.

Continuidad

Maza explicó en su comparencia en el Congreso de los Diputados, cuando acudió para obtener el placet de la cámara baja, que no era partidario de grandes cambios en una institución a la que llegó desde su puesto de magistrado de la sala segunda del Tribunal Supremo. Por ello, las fuentes consultadas consideran que la mayoría de los fiscales que han vencido sus mandatos de cinco años serán renovados.

Sin embargo, los fiscales no las tienen todas consigo. Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, figura en las dos quinielas de renovado y sustituido. Algunas fuentes dan por segura su salida de este tribunal, pero lo cierto es que él debe estar convencido de su continuidad porque no ha pedido ninguna otra plaza en este concurso.

Por el contrario, las fuentes consultadas coinciden en que el nuevo fiscal anticorrupción será Manuel Moix, amigo personal de Maza, que ha pedido esta plaza junto a otros fiscales ya adscritos a esta fiscalía como Alejandro Luzón que fue uno de sus fundadores. La jefatura de Anticorrupción está vacía desde el pasado mes de octubre cuando Antonio Salinas decidió jubilarse tras ocupar 13 años este puesto.

Pelea con el ministerio

Otra fiscalía que también puede cambiar de manos es la de la unidad de apoyo que dirige José Luis Bueren. Fuentes fiscales apuntan que este fiscal mantuvo hace unos meses un enfrentamiento con el Ministerio de Justicia por la desaparición del papel en los juzgados por lo que podría ser relevado de su cargo. Las fuentes consultadas confían en que sus sospechas sean injustificadas porque como dicen los más veteranos «un fiscal general debe hablar con el presidente del Gobierno y de vez en cuando con el Ministro de Justicia».

También está en el aire el futuro del actual fiscal jefe de medio ambiente, Antonio Vercher. Unos apuestan por su relevo por sus malas relaciones con algunos miembros del Consejo Fiscal, pero otros confían en su continuidad. Por el contrario, la mayoría de los fiscales coinciden en que no serán renovados el fiscal del País Vasco, José Manuel Calpasoro, ni el de Andalucía, Jesús García Calderón.

La renovación marcará el mandato

El resto de los puestos no están en el punto de mira. En Antidroga seguirá José Ramón Noreña y en la de criminalidad informática Elvira Tejada. Tampoco parece que vayan a mover de la silla al fiscal de la sala de lo penal del Supremo, Juan Ignacio Campos, aunque a esta plaza aspira Ángeles Garrido, que mantiene buenas relaciones con la anterior fiscal del Estado.

Estos nombramientos marcarán el mandato de Maza, ya que los fiscales están atentos a estas renovaciones para medir su independencia del Gobierno.