En plena antesala de los congresos de PP y Podemos, con un PSOE que está lejos aún de solucionar sus problemas internos, el último barómetro del CIS frena el crecimiento de los populares, que pasan del 34,5 por ciento del voto del sondeo de octubre al 33, los resultados que consiguió el 26-J. Por su parte, los socialistas no recuperan el segundo puesto, que la formación de Pablo Iglesias les arrebató también en octubre. Consiguen un 18,6 por ciento frente al 17 de hace tres meses, que fue el peor resultado de toda la serie histórica, lo que demuestra que ha frenado su caída e inicia un periodo de cierta recuperación electoral.

Podemos sufre los embates de su actual crisis interna aunque aguanta. La pelea a cara de perro entre Pablo Iglesias e ïñigo Errejón  apenas pasa factura a la formación morada si se suma su porcentaje al de sus marcas y eso que el trabajo de campo se ha desarrollado en plena pugna interna entre ambos bandos. De celebrarse ahora las elecciones generales conseguiría un 21,7 por ciento del respaldo electoral  del 21,8 del anterior sondeo del CIS.

La formación que lidera Albert Rivera, Ciudadanos, sufre una pequeña pérdida de cuatro décimas respecto a octubre y de seis si lo comparamos con los resultados del 26-J. Un 12,4 de los electores le votaría ahora, menos que en octubre, que se situó en el 12,8. Este barómetro permite al partido naranja evaluar las consecuencias de su apoyo parlamentario al PP.

En cuanto al voto directo, sin cocina, gana también el PP con un 20,7 por ciento seguido de Podemos y sus marcas con el 15, aunque en solitario, Iglesias se quedaría en el 9,2. El PSOE debe conformarse con el 12,7, siete puntos por debajo del PP, cuando lo habitual era que en este apartado superara a los populares. El voto directo a Ciudadanos es del 8 por ciento. En las elecciones generales del 26-J Mariano Rajoy consiguió un 33 por ciento de las papeletas electorales, seguido de Pedro Sánchez con el 22,6, de Pablo a Iglesias y sus distintas marcas territoriales con el 21,1 y de Albert Rivera con un 13.

El trabajo de campo correspondiente al CIS de octubre, que también tenía intención de voto, coincidió con otra crisis, la del PSOE, y la dimisión de pedro Sánchez. Esto provocó que los socialistas se hundieran en aquel barómetro y Podemos se hiciera con el segundo puesto de la tabla, pero eso sí, a casi trece puntos de distancia del PP.