El pendrive que almacenaba parte de la información utilizada por la Policía Nacional en la investigación de la familia Pujol nunca estuvo incorporado al sumario que instruye la Audiencia Nacional a raíz de que la ex pareja del primogénito María Victoria Álvarez confesara que Jordi Pujol Ferrusola llevaba bolsas con billetes de 500 euros a Andorra. Ha sido esta semana cuando la Policía Judicial ha entregado al magistrado el lápiz de memoria, tras aparecer de forma sorpresiva cuando un agente ordenaba «un cajón».

Por este motivo, en una providencia dictada el pasado miércoles, el juez De la Mata ha citado a declarar la próxima semana al ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino y al ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas para aclarar la procedencia de la información y despejar las sombras que envuelven la instrucción al no haber detallado los investigadores desde un principio el origen del contenido del citado pendrive. El instructor ha citado el próximo martes a la Unidad de Investigación Tecnológica para proceder a la «apertura, volcado y análisis del dispositivo» informático, lo que permitirá conocer su contenido y determinar si una parte de la investigación puede estar contaminada.

Que el pendrive no está incorporado al sumario explica que ni el juez ni los fiscales hayan tenido nunca acceso a la información difundida por algunos medios acerca de una supuesta negociación entre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el ex president Pujol a cambio de un tratamiento judicial más favorable a sus intereses si éste no desvelaba información comprometida que afectaría al hoy Rey emérito.

Ni el juez ni los fiscales conocían la información de la supuesta negociación para ‘salvar’ al Rey emérito

Según las fuentes jurídicas consultadas por El Independiente, fue el pasado mes de octubre cuando está fechado el primer informe policial que se habría nutrido de los datos obtenidos del célebre pendrive. Se trataba de un atestado enviado al Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional y que firmaba un funcionario de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Como ha informado Público, el inspector jefe de la Sección Primera de la UDEF, Álvaro Luna, ha sido el agente que ha encontrado la memoria externa aportada ahora a De la Mata.

Cuando el juez citó a declarar al funcionario de la UDEF cuyo informe incluía datos sospechosos, éste declaró que los había conseguido la ‘Inteligencia policial’ de Barcelona y que, concretamente, se los había proporcionado su superior, el entonces jefe de la UDEF, Manuel Vázquez López. Este comisario principal, cuya formación académica es la de licenciado en Ciencias de la Información, fue nombrado jefe superior de Policía en Galicia el 8 de marzo de 2016 tras casi cuatro años en el cargo.

Tratando de conocer la fuente de prueba para evitar eventuales nulidades en el futuro, De la Mata citó a declarar a Vázquez el pasado mes de diciembre y éste desveló que la información procedía de un pendrive. Ésta era la primera vez que, en el marco de esta instrucción judicial, se tenía constancia de la existencia de este soporte.

El inspector ‘Boni’ le dijo al juez que había destruido el lápiz de memoria, clave en la investigación

El comisario Vázquez aportó otro detalle al instructor: el lápiz de memoria se lo había entregado el inspector jefe Bonifacio Díaz Sevillano, Boni, un mando de la máxima confianza del ex DAO Eugenio Pino y que el pasado verano fue recompensado con su nombramiento como agregado de Interior en la Embajada de España en México con un sueldo mensual superior a los 10.000 euros.

Citado Boni por el juez el pasado mes de diciembre, éste hizo una confesión sorprendente: había destruido el pendrive. Expresado en otras palabras, ya no existía un soporte clave en las investigaciones sobre la familia Pujol, lo que hizo definitivamente saltar las alarmas en el Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional ante el riesgo de que, al menos una parte de la instrucción por la que están siendo investigados el matrimonio Pujol-Ferrusola y los hijos Marta, Mireia, Pere, Josep y Jordi, pudiera quedar invalidado.

Fuentes jurídicas consultadas por este diario sospechan que la memoria informática entregada esta semana al instructor podría ser una copia del pendrive desaparecido. De la Mata busca despejar definitivamente las dudas sobre el caso y el próximo jueves tomará declaración como testigo al ex número dos de la Policía Eugenio Pino, del que dependía la brigada que llevó a cabo la operación Cataluña. Al día siguiente tendrá que comparecer en la Audiencia Nacional Marcelino Martín-Blas, ex jefe de la Unidad de Asuntos Internos.