El ministro de Hacienda y portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, se han reunido esta tarde por espacio de hora y media en la que ha sido la primera cita para abordar el posible proceso de negociación presupuestaria entre la formación nacionalista y el Ejecutivo de Mariano Rajoy. La cita, según ha asegurado el PNV, ha tenido carácter de «primera toma de contacto» y no ha pasado de planteamientos «generales» en torno al proyecto de presupuestos que plantea el Gobierno. A la cita han acudido además el secretario de Estado de Hacienda, José Enrique Fernández de Moya y el secretario de Presupuestos y Gastos, Alberto Nadal. Por parte del PNV también ha participado la portavoz presupuestaria del Grupo Vasco, Idoia Sagastizabal.

La cita se ha celebrado a las 19.,15 horas y se ha prolongado durante casi hora y media en la sede del Ministerio. En un comunicado posterior el PNV ha asegurado que no se ha producido ningún cruce de documentación ni ha existido emplazamiento «por ahora» para un segundo encuentro. Desde el PNV insisten en que en la reunión se ha realizado un planteamiento muy genérico de las líneas básicas del presupuesto que contempla el Ejecutivo de Rajoy. Añaden que la celebración del encuentro de esta tarde en ningún caso se puede entender como un inicio de un proceso negociador, para lo que consideran que aún hay que esperar y ver si se dan las circunstancias para comenzarlo formalmente.

La cita se ha prolongado hora y media y en ella no ha habido cruce de documentos. El PNV asegura que por ahora no se puede hablar de inicio de negociación

Por el momento la partida ha comenzado. En Sabin Etxea insistían hasta esta semana que las piezas apenas se movían y que seguían esperando y sin noticias de Moncloa. Entretanto la formación nacionalista ultimaba la maquinaría para tenerla engrasada para el instante en el que el teléfono sonara. Ya lo ha hecho. La llamada realizada por el ministro Montoro a finales de la semana pasada ya ha tenido hoy su materialización en una cita de hora y media con los máximos responsables presupuestarios del Gobierno.

Este paso dado por el Ejecutivo en busca de acercamiento con el PNV ha vuelto a situar al partido de Andoni Ortuzar en el primer plano del foco político. Los cinco parlamentarios nacionalistas están siendo determinantes en las votaciones de no pocas cuestiones de la vida parlamentaria y lo podrían ser para la aprobación de las primeras cuentas de la legislatura. Si hasta hace pocos días el desánimo y la frialdad comenzaban a instalarse en las filas del PNV, la reciente llamada de Montoro ha resituado y reavivado el papel clave -y rentable- que pueden tener esos cinco votos para los nacionalistas en las próximas semanas.

La llamada ‘agenda vasca’ en la que tradicionalmente la formación de Iñigo Urkullu ha incluido las prioridades de un proceso negociador, ya está trabajada en el PNV, aunque por el momento no se ha trasladado el Ejecutivo. Inmersos en la fase de gestos, demandados para dar credibilidad al cambio de actitud prometido por el Gobierno de Mariano Rajoy, los nacionalistas empiezan a reconocer que las cosas han cambiado en el PP, si bien aún están lejos de hacerlo en el modo deseado, y que es tiempo de nuevos pasos y mayores compromisos. En la lista de demandas en el proceso de acercamiento que ahora se profundiza el PNV sitúa cuestiones económicas de calado. Así, entre las contraprestaciones que demandará en forma de partidas presupuestarias y garantías para los intereses vascos fija como innegociables garantizar la financiación suficiente para el avance de los proyectos del Tren de Alta Velocidad, la liquidación del Cupo y la renovación de la Ley Quinquenal o una nueva política energética que no limite la competitividad del tejido industrial vasco.

A ello suman como prioritarias otras demandas como la suspensión de los recursos anunciados contra las dos últimas convocatorias de la Ertzaintza -el Estado ha recurrido las OPE de las 25º y 26º promoción- o el recurso contra otras normas vascas como la relativa a la ley de víctimas de abusos policiales, entre otras. Al margen de la negociación meramente económica, el PNV está vinculando un posible entendimiento a largo plazo con el PP a lograr avances en materias de otro ámbito como la política penitenciaria, el final ordenado de ETA, la actualización del Estatuto vasco, el fortalecimiento de una relación bilateral o la rectificación de la “litigiosidad” acumulada entre ambas administraciones.

Rajoy y Ortuzar multiplican sus llamadas telefónicas

Por el momento en el PNV aseguran que acudirán a la cita con el equipo de Montoro “sólo a escuchar” y abiertos a conocer el planteamiento con el que ultima el proyecto de presupuestos el Gobierno del PP y que aseguran desconocer por completo. En las filas nacionalistas no ocultaban hasta hace pocas semanas que una de las opciones en la que ya trabajaban era una posible renuncia de Rajoy a presentar el proyecto de presupuestos y resignarse a una prórroga, alternativa que ahora parece descartada, al menos inicialmente. Durante semanas el PNV ha subrayado el mensaje de que la prioridad del PP era buscar un acuerdo presupuestario con el PSOE. Ante la posibilidad cada vez más real de que el PSOE no acceda a negociar ni apoyar las cuentas, la vía del PNV se abre con fuerza como única opción y el partido de Ortuzar está dispuesto a explorarla.

Para no cerrar ningún escenario, desde el PNV matizan que acudir a la cita no conlleva necesariamente acceder a abrir una negociación y que eso sólo se decidirá una vez conocidos los planteamientos con los que el Ejecutivo del PP acceda a recabar el respaldo de los cinco diputados del PNV. Por el momento Sabin Etxea ya tiene cerrada la carpeta de demandas con las que acudirá a un proceso negociador. En la lista de contraprestaciones también se explorará la posibilidad de un intercambio de apoyos –en el caso de que prospere la negociación- para aprobar las cuentas del Gobierno de Urkullu en Euskadi, necesitados de un voto para alcanzar la mayoría absoluta de la que no goza la coalición PNV-PSE.

En el PNV aseguran que “en el PP nos necesitan” y se felicitan por haber “normalizado” la relación

La disposición a hablar hecha por Montoro llega además en un momento de mayor entendimiento entre el PP y el PNV. En las últimas semanas la relación entre Andoni Ortuzar y el presidente del Gobierno se ha fortalecido con llamadas telefónicas cada vez más frecuentes. En ellas, ambos mandatarios han tratado fundamentalmente aspectos a debate en el Congreso de los Diputados y no tanto una futura negociación presupuestaria, que ahora se pone formalmente sobre la mesa. Fuentes del PNV reconocen que en el último mes y medio Rajoy y Ortuzar han hablado “más que en cinco años anteriores” hasta el punto de estar en condiciones de asegurar que su relación está “normalizada”. En la formación abertzale reconocen que en el PP “nos necesitan” y que eso se está traduciendo en una mayor comunicación y relación en busca de apoyos.

Una cita con el lehendakari que se demora

Pero la fluidez no es la misma en el ámbito Ejecutivo. Desde el Gobierno vasco se insiste en que la petición de reunión hecha por el lehendakari Iñigo Urkullu a finales del año pasado continúa sin fecha. Recientemente el propio Urkullu no ocultó su malestar por la demora en fijar el encuentro solicitado. La imagen de la última vez que se vieron el lehendakari y Rajoy se remonta a septiembre de 2015.

La vía del PNV como aliado presupuestario del PP se completaría con el respaldo de Ciudadanos, una fórmula que siempre ha suscitado suspicacias en el partido nacionalista por la posición del partido de Rivera en cuestiones como el Concierto Económico, las diputaciones forales o las “singularidades” del autogobierno vasco. La formación naranja ya advirtió a Rajoy que no aceptaría que se negociasen “privilegios” con los nacionalistas.

Pedro Azpiazu sobre el Cupo: “No vamos a empezar renunciando a nada nunca, eso de salida”

Precisamente una de las cuestiones que estos días ya negocian el Gobierno vasco y el español hace referencia a la liquidación de las discrepancias en torno a la liquidación pendiente del Cupo y que el pasado lunes el consejero del Ejecutivo de Iñigo Urkullu cuantificó en 1.600 millones de euros. Discrepancias que estarán sujetas a una “negociación que acabará en lo que acabe”, aseguró su responsable de Hacienda, Pedro Azpiazu. Una de las discrepancias afecta a una cuestión sensible y capaz de provocar diferencias con Ciudadanos, ya que afecta al cambio del modelo de financiación de las Comunidades Autónomas de régimen común y ante la que Azpiazu ya ha advertido que el Ejecutivo vasco negociará con una premisa clara: “No vamos a empezar renunciando a nada nunca, eso de salida”.

En esa terna también se podría sumar el único representante de Coalición Canaria en la Cámara baja. El movimiento entre los apoyos alternativos a un no del PSOE empieza a moverse. El próximo jueves y viernes el presidente del PNV, Andoni Ortuzar viajará hasta Canarias para verse con el presidente de Coalición Canaria. Ambas formaciones aspiran a entenderse no sólo en su posible presión y reclamación al Gobierno de Rajoy sino también en la resolución de un conflicto que inquieta a ambas comunidades como el de los estibadores portuarios.

El entendimiento del PNV con el Gobierno de Rajoy ya acumula varios réditos. El más significativo le permitió sacar adelante el techo de gasto para este año. Un gesto previo necesario que ahora podría completarse en forma de enmiendas negociadas.