El ex número dos de la Policía Nacional, Eugenio Pino, ha asegurado hoy ante el juez José de la Mata que no vio el contenido de un pendrive aportado al caso Pujol porque estaba encriptado y que se lo entregó el comisario Marcelino Martín-Blas, pero que acabó en manos de la UDEF, de la Fiscalía Anticorrupción y del CNI.

La declaración de Pino, en calidad de testigo, ha durado dos horas. El mando policial, según fuentes presentes en la declaración, ha explicado que el pendrive se lo entregó Martín Blas, pero que se lo devolvió porque no pudo acceder al mismo al estar «encriptado».

UDEF y Anticorrupción

El comisario Martín-Blas lo envió entonces a la UDEF y al CNI  y la Fiscalía Anticorrupción. Con este material, la Policía elaboró un informe sobre las actividades de Jordi Pujol con material que podía proceder de la agencia de detectives Método 3, ya que ha dejado entrever que dos empleados de esta agencia son colaboradores policiales.

Estos empleados, Julián Peribañez y Antonio Tamarit, declaran el próximo día 23. Esta agencia está relacionada con la llamada operación Cataluña y fue la encargada de grabar el encuentro en el restaurante La Camarga entre la dirigente del PP catalán Alicia Sánchez-Camacho y la ex pareja de Jordi Pujol Ferrusola, Vicky Álvarez.

Sin embargo, otras fuentes presentes en esta declaración han matizado que la fiscalía no recibió una copia de este pendrive sino de un informe elaborado por Martín Blas sobre «las corruptelas» de unos policías con Método 3 que acabó en archivo cuando dirigía la unidad de asuntos internos y que fue encargado por los fiscales José Grinda y Juan José de la Rosa.

Aparición en unos cajones

El pendrive bajo sospecha fue incorporado a la causa el pasado 6 de febrero después de que lo encontrara «ordenando unos cajones» el actual jefe de la UDEF, Manuel García Catalán. El pasado martes, el juez procedió al volcado de este dispositivo y ordenó a la Policía que elabore un informe sobre el contenido del mismo.

La Policía tiene que comprobar ahora si el contenido de este pendrive se corresponde con el de un cedé que se incorporó al sumario en abril del 2016 junto a un informe policial y que el magistrado ha extraído del sumario para evitar que contamine al resto del caso, en caso de contener datos que hayan podido ser obtenidos de manera ilegal.

El viernes está previsto que declare el comisario Marcelino Martín Blas, el comisario que dirigió hasta marzo de 2015 la Unidad de Asuntos Internos, dirige actualmente la comisión judicial que investiga el caso del pequeño Nicolás, pese a ser parte del caso por la grabación de sus reuniones no autorizadas con agentes del CNI, y estuvo al frente de la Brigada de Análisis y Revisión de Casos que, durante la pasada legislatura, elaboró informes sobre causas ya cerradas, como el caso Faisán, el caso Marta del Castillo o los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Fuentes jurídicas siguen insistiendo en que este dispositivo  no ha contamido esta causa porque su contenido se investiga en una pieza separada. Sin embargo, fuentes de la defensa confían en que este material les pueda ayudar a desmontar esta causa si se confirma que contiene pruebas obtenidas ilegalmente.