El partido socialista de Euskadi ha rendido hoy un tributo a José Ramón Recalde, víctima de ETA que sufrió un atentado en septiembre de 2000 y que falleció el año pasado. En él se ha subrayado su oposición en tiempos del franquismo, su lucha contra la intolerancia del terrorismo y su trayectoria política como defensor de los derechos humanos y la convivencia en la Euskadi azotada por la violencia. El acto, celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Deusto en San Sebastián, ha contado con la presencia del candidato a la secretaría general del PSE, Patxi López y el exsecretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, así como destacados representantes políticos de UPyD, como Maite Pagazaurtundua y Fernando Savater, los actuales consejeros socialistas del Gobierno vasco, el presidente del TSJPV, Juan Luis Ibarra, además de familiares y amigos.

Rubalcaba ha recordado a Recalde como un “héroe y emblema” de la lucha contra la intolerancia, “aunque no le gustaría ser recordado como tal”. Ha asegurado que su trayectoria le convierte en “un maestro de la política y la convivencia” que se caracterizó por denunciar siempre la ausencia de libertad y la represión, “para él hubiese sido más duro callar y transigir”, ha señalado. Rubalcaba ha recordado su relación primero desde el ámbito de la Educación, él como ministro y Recalde en su condición de consejero del Ejecutivo vasco, y después tras el atentado que hirió gravemente a Recalde. Ha secundado las palabras del político vasco en su última entrevista “en las que dijo que ETA había sido derrotada por la democracia pero ella no lo sabía”: “También comparto la idea que defendía de que no podíamos dejar que nadie pretenda embellecer ese final, tenemos que contar las cosas como fueron”.

Una de las intervenciones más emotivas ha sido la de Maite Pagazaurtudua, víctima del terrorismo, que ha recordado la figura de Recalde como la de un hombre “al que quise, respeté y admiré y lo sigo haciendo cada día”. También por su “falta de disimulo” y “valentía” ante los fascismos “del franquismo primero y de ETA después” en una ciudad “en la que había pocos valientes como él”. Pagazaurtundua se ha referido a cómo en los años en los que Franco veraneaba en San Sebastián, Recalde siempre se opuso a secundar “el disimulo” generalizado con el que se comportaba y convivía la capital guipuzcoana y que “continuó después cuando se pasó al nacionalismo hegemónico”.

La «prueba del nueve» pendiente

En su opinión, la ciudad aún debe rebasar “la prueba del nueve” en el reconocimiento de la lucha de hombres como Recalde “y otros muchos” contra la barbarie y que no se habrá alcanzado “hasta que  reciban reconocimientos como el ‘Tambor de Oro’ (el máximo galardón que entre la capital guipuzcoana)”. Ha añadido que es “intolerable” que se hable de normalidad tras el final de la acción armada de ETA y se edulcore con “una dialéctica tóxica” en aras a la consecución de la «normalidad”: “Estamos en la dialéctica del amo y el esclavo que debe mostrar agradecimiento porque ya no le maten, aún queda una capa de cobardía”.

El filósofo Fernando Savater también han recordado a Recalde por su altura intelectual que engrandeció su labor política, “en la política esa talla hoy ha desaparecido, nos conformamos con las migajas del nivel intelectual de políticos como José Ramón Recalde”. Savater ha destacado cómo supo adaptarse a todos los periodos históricos que le tocó vivir para situarse como un referente en la lucha por las libertades y contra la intolerancia, “fue el hombre adecuado para todas las estaciones, muchas veces echo en falta la vigilancia de José Ramón”.

La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, ha cerrado las intervenciones asegurando que Recalde se convirtió en un referente “ético, social, político e intelectual” para una generación. Destaca el papel que jugó en la defensa por las libertades en Euskadi, primero en tiempos del franquismo y después durante la dictadura de ETA, “siempre peleó por una sociedad vasca plural y diversa”.

En el homenaje, presentado por Ramón Jáuregui, también ha estado presente María Teresa Castells, su mujer, con la que impulsó la librería Lagun de San Sebastián, -de cuya apertura se cumplirán 50 años el próximo año- atacada durante el franquismo y por ETA en reiteradas ocasiones. Un referente de la lucha contra la dictadura y en la que Recalde y su mujer, junto con otros amigos como Ignacio Latierra, lograron convertir en punto de encuentro para intelectuales de izquierda, primero, y en referente de lucha contra la dictadura y en favor de la libertad en los años más duros de violencia en Euskadi. En 1998 la librería fue atacada y los agresores formaron una pira con sus libros a los que prendieron fuego.

A Recalde su lucha antifranquista le llevó a la cárcel, donde cumplió año y medio de condena. Llegó a ser consejero de Educación del Gobierno vasco. En 14 de septiembre de 2001 ETA atentó contra él disparándole varios tiros que le dejaron gravemente herido pero logró salvar la vida. En julio del año pasado falleció en San Sebastián a los 85 años de edad.