La tensión entre Podemos y sus confluencias se hace patente en territorios clave, como el catalán. La construcción del nuevo partido político en Cataluña formado por la suma de los comunes liderados por Ada Colau y la rama catalana de Podemos entra en su fase definitiva, la de la definición del programa y, sobre todo, los órganos de gobierno, que ya han provocado el primer enfrentamiento entre ambos grupos. Los primeros proponen una ejecutiva integrada por 30 personas y un consejo nacional de 120 que deben pilotar el nuevo partido durante su primer medio año de vida, en el que probablemente tenga que afrontar unas nuevas elecciones autonómicas, con la promesa de que en el plazo de seis meses se convocará una nueva asamblea en la que se escogerá a la dirección definitiva.

Así lo ha explicado hoy Xavier Domènech, portavoz parlamentario de En Comú Podem y cabeza visible del proyecto por designación de Ada Colau, en una comparecencia destinada a dar cuenta del proceso participativo para la elaboración del ideario del nuevo partido que ha pilotado durante los dos últimos meses. Un balance marcado por las quejas del líder de Podemos en Cataluña, Albano Dante Fachín.

Podemos ve vieja política

«Vieja política», el peor de los epítetos para un proyecto de la nueva política. Así es como descalifica Fachin la propuesta de Domènech, quien ha anunciado su voluntad de presentar una lista de consenso para la futura ejecutiva. El líder de Podemos, en cambio, reclama una cuota de representación de su partido, que se siente orillado en la confección de la nueva formación y teme verse diluido en una ejecutiva en la que Domènech ha anunciado la presencia de independientes y «de todas las sensibilidades que confluyen en este espacio político».

Doménech, sin embargo, ha defendido el sistema de votación propuesto: listas abiertas y la posibilidad de presentarse de forma individual o en listas para todo o parte del Consejo y la ejecutivo, como un «sistema democráticamente impecable» y ha rechazado seguir el proceso de construcción del partido que utilizó En Marea, el preferido por Podemos.

«Yo presentaré una lista con voluntad de que integre todas las sensibilidades políticas de este espacio, y también con presencia notoria y significativa de personas que no están en ningún espacio. Estamos creando un nuevo partido, no tenemos que mirar de dónde viene cada uno» sino crear un equipo de trabajo, «porque en los próximos meses vamos a tener que trabajar mucho». ha señalado Doménech. Candidatura que tendrá enfrente la liderada por Dante Fachín, quien ya ha dejado claro que no confía en la lista de consenso.

Concluye así la fase de plácida conducción en la que se ha mecido hasta ahora el portavoz en el Congreso, quien ha asegurado que, pese a la batalla en los medios con Fachin, el eje central del debate hasta la asamblea constituyente prevista para el próximo 8 de abril será el programa de construcción «de un nuevo país», como reza el lema de su campaña.

Durante estos meses permanecerá abierta la web habilitada para la campaña en la que se puede registrar todo aquel que quiera participar en los órganos de gobierno del nuevo partido, que se votarán online. También los militantes de la formación morada, aunque desde Podemos hubieran preferido que participaran a través de las estructuras propias del partido para escoger a sus representantes en la ejecutiva de la nueva formación.