Un jefe de estudios que se dejó embaucar a cambio de empleos para sus hijas, un amigo que se prestó a suplantarle a cambio de dinero y una funcionaria de Policía que expidió ingenuamente un duplicado falso del Documento Nacional de Identidad (DNI). Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el pequeño Nicolás, se valió de ellos para aprobar Selectividad sin presentarse al examen y poder matricularse en la Universidad. El plan salió perfecto hasta que fue detenido en el otoño de 2014 y se descubrió el engaño.

En un informe ampliatorio entregado al Juzgado de Instrucción 2 de Madrid, al que ha tenido acceso El Independiente, la Policía completa la investigación sobre la falsificación del DNI a nombre de Gómez Iglesias pero con la foto de un amigo, el motivo por el que lo hizo y las personas que participaron en el amaño y en su utilización.

Tras cursar el bachillerato, el joven fue convocado a realizar la prueba de selectividad en septiembre de 2012 como alumno del IES Ortega y Gasset de Madrid. Francisco Nicolás Gómez Iglesias no llegó a pisar el aula donde se llevaron a cabo las pruebas y, según la policía, diseñó un plan para aprobar sin presentarse.

Embaucó a su jefe de estudios prometiéndole empleo a sus hijas en el grupo Pascual

Compañeros de clase oídos en declaración en sede policial desvelaron que el impostor les informó a través de un chat telefónico días antes de la convocatoria que otra persona iba a hacer el examen por él, llegando incluso a enviarles dos fotos de esa persona para que lo reconocieran y “no levantar sospecha alguna”. Ese estudiante era Manuel Avelló Solís, hijo de un embajador español y quien supuestamente recibiría una contraprestación de 6.000 euros.

Para que el plan resultara exitoso, Gómez Iglesias necesitaba controlar otro frente. Según los investigadores, informó de la falsificación del DNI y de que iba a ser suplantado en el examen al jefe de estudios de su instituto, José Y. J., “a quien prometió trabajo para sus hijas y la pareja de una de ellas”.

Según se detalla en el informe, el impostor hizo creer a una hija del jefe de estudios que tenía una estrecha amistad con el presidente de Pascual -Tomás Florencio Pascual- y llegó a crear una cuenta de correo electrónica “simulando que su titular” era el citado empresario, quien supuestamente -en sendos mensajes enviados el 23 de agosto y el 7 de septiembre de 2012, días antes de Selectividad- le habría prometido la incorporación a su grupo. Hasta el punto de que la chica llegó a desvincularse de la empresa en la que trabajaba entonces.

Logró un DNI con sus datos personales pero con la foto del amigo que le suplantó en el examen

Todo era falso. En su declaración en sede policial, Tomás Florencio Pascual negó que conociera a Gómez Iglesias y que la dirección de correo electrónico desde las que se hicieron las promesas laborales fuera suya. El empresario también dijo que ni el estilo de redacción era suyo ni se identificaba con esa forma de proceder.

Para los investigadores, el papel del jefe de estudios “resultaba clave” para que Gómez Iglesias consiguiera su propósito, puesto que “su gran preocupación era que no descubrieran a su amigo realizando los exámenes. Francisco Nicolás le prometió trabajo para sus hijas a cambio de recibir información sobre el profesor del instituto que iba a cuidar a los alumnos en la Selectividad, ya que, si conocía a Francisco Nicolás, truncaría todas las posibilidades de ser suplantado”.

Cruce de correos electrónicos entre Francisco Nicolás Gómez Iglesias y su jefe de estudios días antes de la Selectividad. El Indepediente

El joven se ganó la confianza del jefe de estudios exhibiendo sus supuestas influencias y contactos, como pone de manifiesto el correo electrónico que le envió a Gómez Iglesias el 16 de agosto de 2012. “Te lo agradezco enormemente y espero ayudarte en todo lo que esté en mis manos”, le escribió el funcionario, al que la policía acusa de cometer un delito de cohecho. El alumno le escribió el 9 de septiembre de 2012: “Como tú te portaste bien, yo tengo que agradecértelo y tienes que recibir, me quiero encargar personalmente de todo. Y acompañarles a todas las reuniones y firmas [en relación a la supuesta oferta de trabajo a sus hijas], porque es mi obligación. El que da recibe y estoy en deuda”, justificó.

Un alumno dice que Gómez Iglesias le prometió 6.000 euros a quien lo suplantó

Para garantizar el éxito del plan, el joven acudió a una comisaría de Policía el 8 de septiembre de 2012 para que se le expidiera un DNI (prefabricado) por extravío, al objeto de tener un documento con su foto reciente. Dos días después, Gómez Iglesias se persona en otra oficina “y obtiene un DNI auténtico con sus datos personales pero con la foto del amigo que se iba a presentar al examen de Selectividad al día siguiente”. Todo iba saliendo según lo previsto.

La normativa vigente en la fecha de la expedición del DNI permitía emitir duplicados por cambio de foto o firma tan sólo en los casos que su identificación fuese confusa y de forma muy restringida, exigiéndose siempre la remisión del talón-foto a la división de documentación. La funcionaria no lo hizo, a pesar de remitir 10 de los 12 que realizó aquella jornada.

8,25 en el examen

Cuando declaró en calidad de investigada el 15 de abril de 2015, la funcionaria -Oliva  P. R.- dijo que lo había destruido porque así se lo indicaba un mensaje del programa informático. “La división de Documentación niega que apareciese alguna vez tal mensaje”, revela la policía en su informe. El juez deberá determinar ahora si fue responsable de un delito de falsificación en documento público.

Francisco Nicolás Gómez Iglesias consiguió una nota en Selectividad de 8,25 a pesar de que su nota media de Bachillerato era de 5,53, una de las máximas calificaciones registradas en su instituto. Ello le permitió promediar un 6,125, lo que le permitió ingresar en el Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF) para cursar estudios universitarios de Derecho y Administración y Dirección de Empresas.