El desarme de ETA será en Bayona (Francia) el próximo 8 de abril en un acto que los autoproclamados “artesanos de la paz”, representantes de la sociedad civil del País Vascofrancés, aseguran que será multitudinario y con representación de agentes sociales, políticos y económicos. Durante una comparecencia llevada a cabo esta mañana los portavoces de este colectivo han asegurado que el desarme de la banda terrorista será “total, con garantías, verificado y compartido”. Añaden además que para completarlo no se han puesto “condiciones políticas” pero sí “técnicas”. Por ello, confían en que el Estado francés se implique en la gestión del desarme.

El portavoz del colectivo, amparado por la organización Bake Bidean (En el camino de la paz), Michel Berhocohirigoin ha asegurado que mantiene contacto con todos los agentes implicados, si bien han instado a los gobiernos de España y Francia que no «obstaculicen» el proceso que se han comprometido a que será «transparente». Los mediadores temen que la posición de los dos Ejecutivos compliquen el proceso, «porque Francia no se moverá si no lo hace el Estado español».

Puntualizan que una vez que se complete será el momento de abordar la situación de los presos de ETA y de cuestiones como la reparación del daño causado a las víctimas de la violencia. Instan al conjunto de la sociedad y a quienes aspiran a alcanzar una “paz justa y verdadera” a participar del acto que se desarrollará el sábado 8 de abril en la localidad francesa. En el acto de presentación han participado, entre otros, los alcaldes de Bayona y Hendaya. El acto se convertirá en una escenificación en lo que se ha venido a definir por sus responsables como «el día del desarme».

Los mediadores aseguran que «el hilo con los gobiernos no está roto»

De este modo los interlocutores civiles designados por ETA para proceder a su desarme  continúan dosificando la información sobre las circunstancias en las que se procederá a la entrega del arsenal que aún posee la banda. Por el momento no han desvelado cómo se llevará a cabo la entrega de armas. El pasado viernes portavoces de los «artesanos de la paz» anunciaron que en el plazo de tres semanas ETA habría completado el proceso y para el 9 de abril sería una organización completamente desarmada. Inicialmente se planteó que el procedimiento pasaría por facilitar un listado de zulos, de los que daría a conocer sus coordenadas, para que de modo progresivo en los próximos días se proceda a su localización y destrucción. Sin embargo, por el momento los mediadores no han detallado el procedimiento de entrega del arsenal.

El 85% del arsenal

El colectivo de cargos electos y representantes de la sociedad civil que impulsar el proceso han recordado estos días que su encomienda se labró el año pasado tras un intercambio de cartas con ETA donde se les asignaría la responsabilidad del desmantelamiento de su arsenal: «Hemos aceptado esa responsabilidad y dijimos que íbamos a cumplir ese compromiso. Queríamos hacerlo con la cooperación del Gobierno francés y hemos tenido conversaciones en ese sentido, pero, por el momento, no tenemos respuesta», aseguró la semana pasada Txet Etchetverry.

Por el momento tanto el gobierno español como el francés se han negado a dar cualquier tipo de contrapartida por la entrega de armas. Fuentes conocedoras del proceso aseguran que desde el Ejecutivo francés no se dificultará el desarme ni la participación de los interlocutores designados para completarlo. Los «artesanos de la paz» han asegurado que mantienen contactos y relación con «todos los agentes sociales, políticos e institucionales» implicados en la entrega de las armas «aunque con algunos más directos que con otros». Confían en que se puedan dar pasos para agilizar el camino con un papel más activo por parte de ambas administraciones, «El hilo con los gobiernos no está roto».

Algunas de las personas y electos de la sociedad civil francesa, vinculadas a movimientos de izquierda fueron detenidas el pasado 16 de diciembre en la localidad vascofrancesa de Louhossoa, 30 kilómetros al este de Bayona, cuando pretendían rodar un vídeo sobre la destrucción de armas de la banda. En aquella operación se intentó destruir una decena de cajas con armas que según representantes de los colectivos implicados representaría el 15%. De este modo el arsenal que ahora se destruiría sería el 85% restante.

Por el momento tanto España como Francia se han negado a dar contrapartidas y urgen a ETA a un desarme con «disolución»

ETA habría priorizado que la entrega se haga con el Gobierno de Fracois Hollande antes de que con el Ejecutivo que pudiera salir de las próximas elecciones presidenciales, lo que habría acelerado el desarme anunciado esta mañana.

Desde sectores afines de la izquierda abertzale se habla de un anuncio «histórico» mientras que en algunos ámbitos de Interior se ha implantado la prudencia a la espera de conocer los detalles del anuncio y poder verificar que se trata de un desarme completo y definitivo y no de otra entrega de armas «por fascículos».

Tras el desarme a la banda terrorista le restaría el anuncio de su disolución, reclamada por las instituciones vascas y españolas desde hace cinco años, cuando anunció que cesaba en su acción terrorista. El anuncio llega además en un momento en el que el colectivo de presos de la banda agrupado en el EPPK incluso había respaldado la necesidad de proceder al desarme de la organización para que se pudieran dar pasos en materia penitenciaria. El colectivo de presos se encuentra en una situación de bloqueo en sus demandas por un cambio por parte de Interior de la política penitenciaria y fundamentalmente por la desaparición de la política de dispersión que se aplica a los presos y que se vio reforzada recientemente por la Justicia Europea que rechazó las peticiones de varios etarras de forzar al Estado español a suprimir la dispersión por atentar a su derecho a cumplir la pena cerca de sus familias.

El Gobierno vasco pide «discreción»

Precisamente esta mañana el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández, ha advertido del «riesgo» de que el desarme de ETA no se materialice si no se mantiene «la máxima discreción y mesura», y ha asegurado que el Ejecutivo autónomo no se siente «cómodo» con «sobreexposiciones y sobreactuaciones mediáticas». Recuerda que aún restan casi tres semanas en las que el «riesgo» es elevado si no se guarda la necesaria discreción.

Ha adelantado que el Ejecutivo autónomo no está «de acuerdo» con «plantear el cambio de la política penitenciaria como contrapartida condicionada al desarme». En una entrevista a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Fernández se ha mostrado convencido de que existe «una posibilidad cierta de desarme definitivo, sin contrapartidas y legal», algo que «así planteado, es nuevo».

«Esta triple caracterización del desarme como legal, definitivo y sin contrapartidas es lo que lleva a que alguien como el primer ministro francés pueda decir que ningún Gobierno puede oponerse a que se produzca un desarme de estas características», ha señalado. Fernández ha animado a «dar valor» a este tipo de pronunciamientos frente a una posible falta de discreción. «En este momento existe una coincidencia general en aprobar, aceptar, un desarme final de ETA de estas características, legal, definitivo y sin contrapartidas», ha manifestado.