Lluis Prenafeta ha reconocido este martes en el juicio del caso Pretoria que se reunió con el ex president de la Generalitat Artur Mas para pedir “favores” para empresarios con los que tenía negocios y a los que cobraba una comisión del 3 o del 4%. El que fuera mano derecha de Jordi Pujol ha admitido además que ocultó al erario casi 15 millones de euros. Con esta confesión ha alcanzado un acuerdo con la fiscalía anticorrupción, ya que se ha comprometido a pagar las deudas que tiene pendientes y que se le han rebajado a unos ocho millones de euros.

Prenafeta ha seguido el camino emprendido por su compañero de partido y socio Macià Alavedra que confesó su participación en estos hechos el pasado mes de marzo. Nada más comenzar su declaración ha asumido los hechos que le imputa la fiscal Ana Cuenca y ha reconocido que conoce a Pujol, Mas y al diputado del parlament Germá Gordó que está bajo sospecha en la investigación del 3%.

Reconoce las gestiones con Mas

El ex mando de CiU en un principio ha negado que se hubiera reunido con Mas para mediar a favor de un empresario, pero tras oír una grabación telefónica ha reconocido que organizó un desayuno con él, Gordó y el empresario. “Le veía poco  Mas], pero si mantuve este tipo de conversaciones”, apostilló y se preguntó: “¿Por qué no?”.

En este encuentro, según su versión, “se habló de todo, incluso de fútbol y de la crisis económica del país”. Además, este desayuno sirvió para que Prenafeta comiese luego con Gordó con el que habló de “cosas internas aunque hacía 19 años que yo no tenía actividad política”.

En el sumario del 3% un testigo protegido relató que Mas le explicó, antes de llegar al Govern, que las donaciones debía tratarlas con Gordó y que este le abroncó en el 2010 por no haber “obedecido”, ya que no había hecho ninguna entrega.

Asimismo, ha admitido que tenia cuentas en Andorra y que se acercaba cada cierto tiempo a sacar dinero, “unos 8.000 euros que era lo legal”. También ha reconocido que pagó 72.000 euros a Francesc Sanui que fue conseller de comercio de la Generalitat en 1980 “porque me haría alguna gestión”.

Entrega sus bienes para pagar la fianza civil

Además, la mano derecha de Pujol ha confesado que daba los nombres de Pujol y de Maciá Alavedra a los empresarios “como referencia para que comprobaran que yo era una persona decente”.

Por su parte, su mujer, María Lluisa Mas, también ha admitido los hechos y se ha comprometido, al igual que su marido, a poner a disposición del tribunal todos sus bienes para hacer frente a la multa. Ni la fiscalía ni el resto de las partes la han hecho ninguna pregunta.

Fuentes jurídicas han informado que el pacto de Prenafeta con la fiscalía se empezó a gestar el miércoles santo y que se cerró el pasado lunes. Asimismo, estas fuentes han indicado que Alavedra ya ha depositado casi 6 millones de euros para hacer frente a sus responsabilidad civil y que el matrimonio Prenafeta ha aceptado vender su casa para hacer frente a la suya.

Los otros arrepentidos

En este juicio solo han defendido su inocencia el principal acusado, el ex dirigente socialista Luis García, el ex alcalde de Santa Coloma de Gramanet, Bartomeu Muñoz y otros tres imputados. El resto ha alcanzado un pacto con la fiscalía. Los primeros que se acogieron a este acuerdo fueron la amiga de Alavedra, Gloria Torres, el testaferro Philip Mac Matan y el empresario Manuel Carrillo.

La fiscalía, a cambio de su confesión, se ha comprometido a pedir penas que no impliquen su ingreso en prisión tras hacer frente a sus responsabilidades civiles. Prenafeta se enfrentaba a seis años y 10 meses de prisión y multa de 13,7 millones de euros y su mujer a tres años y medio de cárcel y multa de 9,4 millones de euros. Ahora, al igual que los otros arrepentidos, no tendrán que volver a asistir a las sesiones de este juicio.