El juez De la Mata anunciará a las 19.00 horas si decide enviar a prisión al primogénito de la familia Pujol, Jordi Pujol Ferrusola, para quien la Fiscalía Anticorrupción, la abogacía del Estado y Podemos -personado como acusación- han solicitado este martes el ingreso en prisión incondicional. El ministerio fiscal ha tomado esta decisión tras estudiar un informe de la Udef por el que el primogénito de los Pujol habría evadido alrededor de 30 millones de euros desde el año 2012, cuando se le empezó a investigar.

El fiscal ha pedido que a Pujol se le retiraran los dispositivos electrónicos que llevara encima: sólo llevaba un teléfono móvil. Pujol ha negado su despatrimonialización y ha alegado: “Todos los negocios me salían mal, excepto uno que tenía en México dedicado al eucalipto de crecimiento rápido para biocombustible”. El dinero que falta en sus cuentas, asegura, es dinero que falta y que no le han devuelto.

Las peticiones de cárcel para el investigado son por riesgo de destrucción de pruebas y porque sigue en contacto con las personas que le deben dinero, con el propósito de que le paguen.

La estrategia insistente de Pujol

El juez del caso Pujol, José de la Mata, apunta a que Jordi Pujol hijo y su ex mujer Mercé Gironés llevan desde 2012 siguiendo “una estrategia insistente y continuada de despatrimonialización en España” ocultando millones en el extranjero. La Policía asegura que esta estrategia tenía como finalidad “sustraer activos patrimoniales” en previsión de una posible condena que supusiera el pago de multas o responsabilidades civiles, que se traducirían “de facto”, recuerda la Udef, en “la liquidación de sus activos”.

Pese a que en un primer informe la Policía elevaba a 14 los millones que mantuvo ocultos Jordi Pujol hijo desde que comenzó la investigación contra él, en otro posterior cifra en 29,9 millones los que pudo esconder con esa estrategia de despatrimonialización.

De esa cantidad, 9,4 millones de euros procedían de “negocios jurídicos ficticios” que en realidad no existían pero que Pujol “Júnior” usaba para mover su dinero y mantenerlo fuera del alcance de la Justicia; otros 12,3 millones provenían de “inversiones no repatriadas y pérdidas internacionales ficticias” y el resto, 8,1 millones, de plusvalías no declaradas. La Udef recuerda en esos informes otros “mecanismos espurios” de Jordi Pujol Ferrusola y su ex mujer para “sustraer capitales de la acción de la justicia ocurridos además desde que comenzó el procedimiento judicial” que ya se plasmaron en otros momentos de la investigación.

Esta es la tercera vez que declara ante la Audiencia Nacional, la última fue en febrero de 2016, cuando el juez le impuso la prohibición de salir de España después de 3 horas y media de comparecencia a petición propia para hablar de su dinero acumulado en Andorra y que la familia atribuye a una herencia. También le retiró el pasaporte y le impuso comparecencias semanales en el juzgado en un auto en el que De la Mata afirmaba que el primogénito de Jordi Pujol “faltó claramente a la verdad” sobre su fortuna.

La primera vez que declaró ante este tribunal fue un año y medio antes, en ese caso para explicar los 11 millones de euros que cobró de empresarios que contrataban con la Generalitat por labores de intermediación. El juez también le investiga por crear un entramado societario internacional para blanquear dinero y por la fortuna familiar en Andorra que él manejó y cuyo origen los Pujol (que la atribuyen a una herencia) no han podido probar.

Ahora, Jordi Pujol “Júnior” deberá dar explicaciones sobre la ocultación de su patrimonio en otros países, usando una estrategia que, dice la Policía, tenía como finalidad “sustraer activos patrimoniales” en previsión de una posible condena que suponga el pago de multas o responsabilidades civiles, que supondrían “de facto”, recuerda la Policía, “la liquidación de sus activos”.

Se trata de operativas relacionadas con un ciudadano mexicano, transacciones cruzadas con su mercantil en México Ecrem, unos presuntos falsos préstamos a un ciudadano francés, la donación de bienes a su hija y posterior compra por parte de ésta de un bien inmueble a la empresa de su padre, las citadas transferencias a las sociedades mexicanas Plantaciones Forestales y Anzuelos Soluciones SA de CV y unos préstamos notariales.

También recoge otras operaciones anteriores, como la inversión que hizo junto a un socio de “al menos 5 millones de dólares” en la construcción de un casino en Rosario (Argentina), en 2005, una operación que puede esconder un supuesto blanqueo de capitales.