El PNV confía en que la llegada hoy de Mariano Rajoy a España tras su viaja a Brasil permita acelerar el proceso de negociación presupuestaria y desbloquear la situación en la que asegura que está inmerso. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha afirmado que el Ejecutivo del PP está negociando “a cara de perro” y en ningún caso dando muestras de “debilidad”. El dirigente nacionalista ha señalado que el respaldo a la aprobación de los presupuestos por parte de los cinco diputados del PNV en ningún caso está cerrado pero que confía en que se podrá avanzar de modo importante en las próximas horas.

Desde hace unos días el PNV ha combinado dos ejes clave en cualquier negociación; amenazar a la otra parte con romper para elevar el precio de su apoyo y preparar a los suyos para un acuerdo que podría ser incómodo en algunos sectores de sus votantes. Estos últimos días de negociación el PNV ha reforzado su posición crítica en un intento de exprimir al máximo la negociación que desde sectores cercanos al Gobierno se da casi por segura. Un tensionamiento necesario también para escenificar ante sus bases un posible acuerdo con el PP de Rajoy, a quien los casos de corrupción ahogan estos días, y con quien entenderse podría ser mal interpretado en algunos ámbitos del partido. Sin embargo, el PNV, ya pacto con el PP vasco las cuentas de Urkullu, ya ha advertido que «en los últimos minutos» siempre se podría cerrar un acuerdo y tirar una enmienda a la totalidad si se logra un acuerdo suficiente.

Hoy Ortuzar lo ha vuelto a hacer. Ha afirmado que el PNV no ha descartado presentar la enmienda a la totalidad, cuyo plazo para formalizarla concluye este viernes. Los contactos entretanto continuarán hasta el último minuto antes de que en el Pleno del Congreso del próximo día 3 de mayo se sometan a votación y, en su caso, poder retirarla. En su opinión las posiciones que está manteniendo el equipo negociador que lidera el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es “duro” y que por algo “suelen decir que los ministros de hacienda tiene el corazón de alabastro”. El presidente de la formación nacionalista ha añadido que corresponderá decidir al presidente del Gobierno si en el actual contexto “compensa prorrogar los presupuestos o llegar a un acuerdo”.

El PNV ultima una enmienda a la totalidad y agotará la negociación hasta el día 3, cuando podría retirarla

El posible registro de una moción de censura, que ya ultima el PNV, no la concibe como un ejercicio de “chantaje” o de “presión” en el proceso de negociación sino como parte “del ritual político” de este tipo de procesos. Para Ortuzar es el PP quien debe decidir qué escenario le beneficia más. Considera que un posible adelanto electoral en ningún caso sería positivo, “porque venimos de un año y pico muy poco edificante para la política y además no creo que cambiaran el panorama”. En declaraciones a RNE, el presidente del PNV ha apelado a reforzar el talante negociador y rebajar el declarativo, “en Madrid suele estar instalado más la declaración que la negociación y nosotros somos más de negociación”.

Unos contactos que se están intensificando de modo especial en estas últimas horas y que continuarán hasta la próxima semana. Los avances en algunos ámbitos son mayores, como el relativo a infraestructuras e inversiones pero en cambio aún quedan pendientes acercamientos suficientes en ámbitos como la política energética y el Cupo. En el primer caso el PNV quiere medidas para rebajar la tarifa eléctrica, un punto que incide de modo especial en la competitividad de las industrias vascas. Junto a ello, la negociación en lo relativo a la liquidación de las desavenencias del Cupo vasco desde 2007, que comenzaron en la negociación con una diferencia de 1.600 millones de euros, continúan hoy sin acuerdo suficiente. A ello se suma la necesidad de pactar una nueva Ley Quinquenal del Cupo que fije el marco de cálculo de asunción de financiación de Euskadi en las competencias que presta el estado en el País Vasco.

La política penitenciaria, al margen

El dirigente nacionalista ha apuntado que tras años sin negociar y con una relación inexistente entre el PP y el PNV durante años, el proceso está siendo más complejo de lo que debiera por las sinergias adquiridas y la capacidad de negociación poco trabajada de los populares. “Nosotros tenemos voluntad de llegar a un acuerdo”, ha dicho. Ortuzar ha augurado que los contactos se mantendrá “hasta el último minuto” como sucede en este tipo de procesos: “A día de hoy, los Presupuestos, tal y como están, al PNV no le gustan. Por lo tanto, lo más lógico es que presentáramos una enmienda a la totalidad. Las enmiendas a la totalidad se presentan y, luego, se pueden retirar”.

Al presidente de Gobierno le corresponderá decidir su en el actual contexto “compensa prorrogar los presupuestos o llegar a un acuerdo»

Sobre la mesa no está la negociación de una posible modificación de la política penitenciaria que se aplica a los presos de ETA. Sin embargo, Ortuzar ha reiterado su petición al Gobierno de que aborde cuanto antes esta cuestión que el PNV reclamará se logre o no acuerdo en materia de presupuestos. «Eso no obsta para que el Gobierno español y todos los partidos del espectro español sepan cuál es nuestra posición para este tema», ha destacado. En su opinión, «hay que dar pasos en una política penitenciaria distinta, que, desde la Justicia, desde el respeto a las leyes, etc., ayude a resolver el problema del conflicto vasco» que se va «encaminando bien».

En esta línea, ha reiterado que «no es moneda de cambio» en la negociación. «Nosotros, si no hubiera acuerdo mañana o pasado, cuando se produzca, vamos a seguir reclamando otra política penitenciaria. Nosotros no queremos pillarnos los dedos con este tema, que es suficientemente importante, muy relevante en la situación política vasca como para que nosotros lo vinculemos a una cosa tan coyuntural, aunque importante también, como son los Presupuestos», ha indicado.

Según ha asegurado, «pase lo que pase con los Presupuestos», el PNV seguirá «intentando convencer al Gobierno central y también al resto de partidos del Estado español de que hace falta un cambio en las políticas penitenciarias que se han traído hasta ahora, y sobre todo, que hace falta ir desmontando toda esa excepcionalidad que se fue construyendo para luchar contra una ETA que hoy ya no existe».