El ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, oculta parte de su fortuna en Bélgica, según fuentes de la investigación. Estas fuentes han llegado a esta conclusión por los «numerosos» viajes que el ex dirigente popular y su mujer, Lourdes Cavero, han realizado a este país. La fiscalía anticorrupción le acusa de ocultar «ingentes cantidades» de dinero en el extranjero y reconoce que la justicia «en el momento actual no controla» el destino de los fondos detraídos.

La fiscalía, en el escrito en el que se opone a la excarcelación del ex presidente de Madrid, desvela que la actividad de González «ha traspasado las fronteras nacionales» y «existen indicios de la realización de otros hechos delictivos» en otros países como Brasil, Panamá o Colombia. También que la estructura societaria que creó para ocultar el dinero público detraído se esconde «en terceros países» como Suiza , Luxemburgo o Reino Unido.

En el país helvético, el ex dirigente popular ocultó la comisión de 1,4 millones de euros que supuestamente le pagó Javier López Madrid, yerno de Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL, tras la concesión del tren de Navalcarnero (Madrid).

Delitos hasta entrar en prisión

A estos países se suma ahora Bélgica que no es un paraíso fiscal, pero que González ha optado por usar en sus actividades, según las fuentes consultadas. Y es que hasta poco antes de ingresar en prisión, el ex presidente de Madrid ha llevado a cabo junto a personas de su entorno «un afloramiento de capitales».

La fiscalía desvela que «hasta el momento de su detención» proyectaba «inversiones de capitales en distintos sectores, la creación de sociedades con personas interpuestas, la utilización de fondos de inversión a través de los cuales pretendían pasear el dinero para luego invertirlo».

Otro de los sistemas que empleó el ex presidente de Madrid fue la articulación de préstamos ficticios con su nonagenario padre y su hermano Pablo. El ex dirigente del PP usó este mecanismo ante la falta de liquidez en sus cuentas y para poder colocar en ellas dinero que supuestamente había prestado a sus familiares a los que compensaba «con dinero b».

De este modo, logró ingresar 27.000 euros de los que 12.000 procedieron de una facturación ficticia entre él y la sociedad controlada por su hermano, Pablo, que estaba gestionada por Iluminado Hernández, persona ya fallecida.

El objetivo de la instrucción

La fiscalía sostiene que la investigación de la operación Lezo está dirigida «a localizar los fondos ocultos» del ex presidente de Madrid «sin interferencias» para paliar los perjuicios a la Comunidad de Madrid. Y es que Anticorrupción asegura que la actuación de González «repugna a la sociedad, afecta a la esencia del Estado social y democrático de derecho, mina la credibilidad de los ciudadanos en las instituciones y merma gravemente el capital público».