La división se vivió hace mes y medio en el Parlamento de Navarra. La derogación de la llamada Ley de Símbolos de 2003 y tras la cual se permitía a los ayuntamientos navarros que lo aprobasen poder izar la ikurriña hacía semanas que enfrentaba a las formaciones políticas; el cuatripartito (Geroa Bai, EH Bidu, Podemos y Ezquerra-Izquierda) que apoya al Gobierno de Uxue Barkos por un lado, y a Unión del Pueblo Navarro (UPN), PP y PSN, por otro. Ahora, aquella fractura identitaria se traslada a la calle en una suerte de pulso social entre las dos navarras, la más abertzale y la más foral.

La imagen se vivirá el próximo 3 de junio para cuando diversos colectivos han convocado una marcha, apoyada por UPN y PP, y probablemente también por el PSN, en defensa de la bandera de Navarra. La manifestación recorrerá las calles de Pamplona en señal de rechazo a lo que consideran que es una imposición de símbolos ajenos a Navarra y abrir la puerta a que enseñas como la ikurriña puedan ondearse en las instituciones del territorio foral navarro. A esta marcha Podemos ya ha contrapuesto otra manifestación con la que escenificar la profunda división que se vive en Navarra.

Podemos contraprograma una marcha el mismo día que la convocada en apoyo a la bandera de Navarra apelando al «autogobierno» del territorio foral

Desde la llegada del llamado “gobierno del cambio”, con Uxue Barkos como presidenta y que relevó a los últimos Ejecutivos en manos de UPN, las cuestiones de carácter identitario y sociales han enfrentado aún más a los distintos grupos político. Algunas decisiones en el ámbito de la recuperación de la Memoria Histórica, el impulso del euskera o la reciente derogación de la ley de símbolos son sólo algunas de las medidas que han fracturado a la sociedad navarra.

Con la ‘guerra de banderas’ que ahora se ha activado la situación se complica. Los convocantes de la marcha, que se celebrará bajo el lema “Defendamos nuestra bandera de Navarra-Gurea defenda dezagun”, denuncian lo que consideran un intento de “imposición” de símbolos como la ikurriña en las instituciones navarras.

Más ayuntamientos ‘vascófonos’

Esta mañana Podemos ha anunciado que para ese mismo día convoca una marcha para defender “los derechos de los ciudadanos y el autogobierno”. La formación lila considera que quienes secunden la manifestación que reivindica la bandera de Navarra no hacen sino “apropiarse” de un símbolo de todos.

Una batalla de símbolos que se aviva el mismo día en el que otro frente que alimenta la división social amenaza con intensificar el debate. El Gobierno cuatripartito se ha comprometido a ampliar las zonas en las que se fomentará el uso del euskera. Actualmente Navarra, de acuerdo a la Ley Foral del Vascuence de 1986, está dividida en tres zonas lingüísticas: la vascófona (61 municipios), la ‘mixta’ (55) y la no vascófona (156). Áreas en las que se distribuyen los 272 municipios navarros en función del uso, peso y tradición del euskera en cada uno de ellos.

Así, en la zona más al noroeste, la más euskaldun, el euskera es cooficial junto al castellano, de modo que todas las instituciones deben ofertar una atención bilingüe. En esta zona vascófona además se oferta la enseñanza pública también en euskera. En el resto del territorio foral una reciente modificación legal permite que si existe demanda suficiente se pueda reclamar formalmente.

43 municipios navarros piden pasar de la zona no vascófona a la mixta, donde se financia el fomento del euskera

Esta zonificación del territorio establece un área ‘mixta’, a la que pertenece Pamplona y su comarca, con un uso y conocimiento menor del euskera y donde pese a no ser oficial sí se fomenta con medios y recursos su uso y aprendizaje. Por último, en el sur de navarra se extiende la zona no vascófona, la más extensa.

Este mediodía culminaba el plazo para que los ayuntamientos de la zona no vascófona solicitaran su inclusión en la denominada ‘zona mixta’, y por tanto poder acceder así a financiación pública para el fomento y uso del euskera. En total 43 consistorios de la zona no vascoparlante lo han solicitado, entre ellos los de localidades importantes como Tafalla, Sanguesa y Olite. En muchos casos las decisiones se han adoptado en un clima de enfrentamiento ante el rechazo de formaciones como UPN y PPN que se han opuesto a estas peticiones. De este modo, cuando se formalice su cambio de zona –pendiente de tramitación en el parlamento navarro- se sumarán a las algo más de medio centenar de localidades que hoy la conforman.

Y por si todo esto fuera poco, el clima en la capital navarra se ha visto enrarecido hoy con la comparecencia de dos de los socios del cuatripartito que sostiene al alcalde Joseba Asirón (EH Bildu). Los portavoces de Aranzadi y Ezkerra-Izquierda han reprochado a Bildu y Geroa Bai no contar con ellos. Consideran que se está instalando una crisis de confianza que debe ser reconducida. Ambas formaciones reprochan a Asirón no liderar un gobierno “colegiado” como el que se había pactado y no contar con todas las formaciones que le permitieron ser alcalde en la toma de decisiones.